Detenidas dos personas que explotaban a mujeres mediante ritos de yuyu vudú

Las víctimas de estos rituales, procedentes de Nigeria, asumían una deuda de 60.000 euros y eran obligadas a prostituirse en distintas ciudades españolas para maximizar su beneficio

COLPISAMADRID

Agentes de la Policía Nacional y de la Policía del Distrito de Oslo han detenido en la localidad de Parla (Madrid) a dos personas de origen nigeriano que explotaban sexualmente a mujeres mediante ritos de yuyu vudú. Los arrestados operaban desde el año 2011 y fueron detenidos en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega emitida por la autoridad judicial Noruega. La denuncia de una víctima presentada en Oslo (Noruega) puso en marcha la operación policial. Las mujeres captadas en Nigeria vivían en situación de extrema pobreza y eran engañadas con falsas ofertas de trabajo en España, para lo que les facilitaban billetes de avión y la documentación necesaria con el objetivo de suplantar la identidad de un residente legal europeo. Las víctimas de estos rituales asumían una deuda de 60.000 euros y eran obligadas a prostituirse en distintas ciudades europeas para maximizar su beneficio.

La investigación comenzó el pasado mes de octubre del año 2014 tras la denuncia de una joven mujer nigeriana en Oslo que manifestaba ser víctima de un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La denunciante había sido captada en el año 2011, cuando residía en Nigeria, por una mujer que posteriormente resultaría ser su madame y que, aprovechándose de la situación de extrema pobreza en la que vivía, la engañó para que viniera a trabajar a España. Esta mujer la puso en contacto con otros miembros de la organización que le facilitaron el billete de avión y la documentación personal necesaria para realizar el viaje hasta España. Con el fin de que pudiera superar los controles a los que sería sometida en la frontera, también le facilitaron documentos correspondientes a una tercera persona residente legal en Europa a la que tendría que suplantar en el aeropuerto.

Una vez en nuestro país fue trasladada a un piso de la localidad de Parla (Madrid), donde su madame la encerró e informó de que había contraído una deuda de 60.000 euros. Para que afrontase el pago, fue obligada a iniciarse en el ejercicio de la prostitución callejera hasta que saldara dicha deuda por completo.

La madame y sus colaboradores ejercían un estrecho control sobre ella, sirviéndose de todo tipo de agresiones, amenazas y del empleo de los tradicionales rituales de yuyu vudú como principales instrumentos de coerción para doblegar su voluntad. Este rito consiste en realizar una serie de prácticas supuestamente mágicas o de brujería en las que se sacrifican animales y las víctimas aceptan su plena subordinación y obediencia bajo la amenaza de su muerte o la de sus familiares.

Desplazamientos continuos

Con el fin de obtener el máximo beneficio económico de su explotación sexual, la víctima fue trasladada y explotada en distintas ciudades españolas para finalmente ser enviada a la localidad francesa de Burdeos. Después, fue trasladada a la ciudad noruega de Oslo, momento en el que la víctima decidió denunciar los hechos.

Desde entonces y a partir del requerimiento de la policía Noruega, comenzó una estrecha actividad policial de colaboración entre ambos cuerpos policiales, lo que permitió la plena identificación en España de la madame y de sus colaboradores más directos, así como de los lugares en los que la víctima había estado controlada y por los que había pasado mientras estuvo en nuestro país.

Finalmente, se estableció un dispositivo policial mixto internacional, fruto del cual se ha detenido tanto a la madame y su actual pareja sentimental, ambos de carácter muy violento. También, se ha realizado un registro domiciliario en la localidad madrileña de Parla en la que se ha incautado abundante documentación relacionada con la operativa criminal: cuadernos conteniendo anotaciones contables de pagos efectuados por posibles víctimas, diversos pasaportes y otros documentos falsos o falseados y un book erótico; 1.100 euros en efectivo, seis teléfonos móviles de alta gama, distintas tarjetas SIM dispuestas para el uso asociadas a falsas identidades, y abundantes efectos de Yuyu Vudú.

La operación ha sido llevada a cabo por el Grupo II de la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Madrid y el Grupo Operativo de Extranjeros de la Comisaría Local de Arrecife, con la colaboración del Oficial Policial de Enlace de los Países Nórdicos en España.