«No me arrepiento», asegura el hombre que recibió una paliza por defender a dos chicas que estaban siendo acosadas por seis hombres

Hospital de Urduliz. / Ignacio Pérez

Según el relato de la víctima, los atacantes -seis en total- le dieron «una paliza» que le dejó inconsciente

HELENA RODRÍGUEZBilbao

Josu M., vecino de Urduliz (Vizcaya), se recupera de las heridas sufridas la madrugada de este domingo cuando trataba de ayudar a dos chicas que le pidieron ayuda al sentirse acosadas por un grupo de hombres. Según el relato de la víctima, los atacantes -seis en total- le dieron «una paliza» que le dejó inconsciente, con «dos costillas rotas, cinco puntos en la cara y muchas contusiones».

Los hechos se produjeron alrededor de las siete de la mañana del domingo, en el marco de las fiestas de San Antolín, de Plencia. «Había terminado el turno en la 'txosna' del club de fútbol en el que juega mi hijo y cuando estaba en la zona del Hotel Palas, se me acercaron dos chicas de unos 20 años. Estaban muy nerviosas y me pidieron ayuda porque las seguían varios hombres», cuenta Josu M. «Les dije que era el hermano de una de las mujeres y que las dejaran en paz. Entonces aparecieron cuatro más y empezaron a golpearme. Cuando me desperté estaba en la ambulancia camino del Hospital de Urduliz», aseguró la víctima.

El hombre, que este lunes por la tarde formalizó la denuncia ante las autoridades, recuerda que -además de las patadas y puñetazos- sintió «como un pinchazo en la cara». «Es un corte profundo bajo el ojo y me han tenido que dar 5 puntos. No sé si me lo hicieron con un cúter o con una navaja, pero es limpio», detalla Josu M.

«No me arrepiento». Josu volvería a echarles una mano. «Tengo una hija de 13 años, y a mí me vienen dos chavalitas a pedir ayuda...», relata con la voz entrecortada en una entrevista en ETB2. En su casa, donde se recupera de sus heridas, recuerda lo sucedido. Eran las siete de la mañana, acababa de terminar su turno en la txosna en las fiestas de Plentzia y, cuando se dirigía a su furgoneta para volver a casa, las dos jóvenes le pidieron ayuda. Él se hizo pasar por el hermano de una de ellas. Se dirigió a los varones y les pidió que las dejaran en paz, «que siguieran a lo suyo».

En un principio vio a dos chicos persiguiendo a las jóvenes, pero al momento aparecieron cuatro más. Entre los seis le dieron patadas y golpes por todo el cuerpo. «Rodé por el suelo y creo que ellas empezaron a gritar...», cuenta. Cree que fueron las dos chicas las que llamaron a emergencias, pero no sabe con exactitud qué pasó. Se quedó inconsciente y se despertó en la ambulancia, de camino al hospital de Urduliz.

«Yo no soy un héroe», asegura, pese al «susto». Ahora necesita reposo absoluto y, mientras se recupera, anima a las chicas a que denuncien el acoso al que fueron sometidas.

Concentración

El Ayuntamiento de Plentzia y decenas de vecinos se concentraron este martes para denunciar la paliza que recibió Josu. El Consistorio ha emitido un comunicado de condena en el que expresa «su total y firme rechazo ante esta y cualquier otra manifestación de violencia». «Esta institución insiste en su compromiso por seguir trabajando para lograr unas fiestas con cero agresiones», zanja el documento.