«Tengo tomada la decisión, en el club faltó delicadeza»

Lekic y Nacho Méndez pelean por un balón aéreo. / ARIENZA
Lekic y Nacho Méndez pelean por un balón aéreo. / ARIENZA

«Parece que a alguno le molesta que juegue gente de la casa» asegura Nacho Méndez Canella muestra su malestar porque «han esperado hasta el último momento para hacerme una oferta»

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

Tardaron en salir del vestuario, pero antes de abandonar el estadio Canella y Babin resolvieron sus respectivos futuros. El primero de ellos se despidió sobre el terreno de juego de El Molinón. «No quise perder la ocasión de recibir el cariño de la afición», comentó el capitán del Sporting.

El lavianés rechazará la oferta que esta semana le presentará el club porque «tengo unos principios que me han llevado a tomar una decisión». Canella solicitó «mayor delicadeza porque después de tantos años nadie se ha sentado conmigo a explicarme nada sobre el futuro». Pese a que reconoció que el club se puso en contacto con su agente para hacerle saber que se sentarían con el una vez finalizara la temporada, al lateral no le parece la mejor manera de tratar «a un jugador que lleva trece temporadas en el primer equipo y más de 20 años en Mareo.

Por su parte, Babin que espero pacientemente su turno tras el capitán. Anunció antes de abandonar el estadio gijonés que seguirá tres años más en el Sporting. Una noticia que contrasta con la emotiva despedida que tuvo ayer Roberto Canella no solo por la afición, sino también por amigos como Nacho Cases, que se dejó ver por los pasillos del estadio.

José Gragera Debutante en el Sporting «He estado un poco nervioso al comienzo pero con el paso de los minutos me he tranquilizado» Nacho Méndez Jugador del Sporting «Ilusionante es la palabra que describe el partido ante el Cádiz por ver a tantos canteranos»

Los guajes ya están aquí

Ayer se dejaron notar en el último partido de la temporada del Sporting. José Gragera y Christian Joel debutaron con el primer equipo mientras que Pelayo Morilla, Pedro Díaz y Carlos Cordero volvieron a disfrutar de la categoría de plata. «Ilusionante es la palabra que describe todo lo que hemos vivido ante el Cádiz», comentó orgulloso Nacho Méndez.

El luanquín, autor del tanto de la victoria del Sporting, reivindicó el protagonismo de la gente de casa en el primer equipo. «A alguno parece que le molesta cuando sale gente de Mareo, pero cuando las cosas van mal, los chavales de casa son los que dan la cara», explicó. No quiso entrar en detalles sobre para el destinatario de su mensaje, pero añadió que «siempre estamos con el eterno debate de la cantera y hay que tener paciencia».

Para el centrocampista el error repetido en Gijón es «meter presión a los recién llegados y dar demasiadas responsabilidades. Hay que dejar que cada uno de los pasos poco a poco», opinó.

Fue crítico el luanquín, que espera que en el próximo curso se vean más canteranos bajo las órdenes de José Alberto. El de ayer fue un día «ilusionante» e «inolvidables» para José Gragera. El medio fue el último debutante en una temporada para olvidar. Jugó cerca de media hora y reconoció haber pasado nervios. «Sobre todo al principio, luego con el paso de los minutos ya pude tranquilizarme».

Gragera aún no está acostumbrado a ser el centro de atención. Los nervios regresaron tras el encuentro cuando tuvo que ofrecer su punto de vista sobre lo acontecido ante el Cádiz. «Me llegaron a saltar las lágrimas cuando terminó el partido», apunto. El motivo no fue otro que ver a su familia en el estadio. «Justo cuando nos íbamos vi a mis padres y a toda mi familia esperando, fue muy emocionante», recordó.

A pesar de no llevar ni un mes con el primer equipo, Gragera también reivindicó el papel de la cantera. «Siempre se habla de la gente de casa y nosotros estamos aquí para dar lo mejor sobre el campo y poder estar a la altura de las circunstancias», comentó con la camiseta de su debut en la mano: «Me la llevo de recuerdo. La camiseta, el pantalón y las medias. Cogí todo lo que pude».

El que no quiso explicar su sentir tras su debut en el fútbol profesional fue Christian Joel. Declinó a hacer declaraciones tras haber completado un partido en el que no encajó ningún gol. Se le vio nervioso, pero es normal en este tipo de situaciones. No fue un partido sencillo de jugar.

Pocos más se despidieron antes de comenzar las vacaciones. Pedro también se paró ante los micrófonos para describir lo vivido. «Fue muy emotivo, pero sobre todo la despedida de Canella», dijo. El canterano fue uno de los hombres que se acercó al centro del campo para dar un abrazo al lateral antes de que el estadio se pusiera de pie para agradecer al jugador su años en el club.