Don Pío deja Somió después de 51 años

El arzobispo traslada a Oviedo a Julián Herrojo y, como avanzó EL COMERCIO, lleva a José Antonio Álvarez y Luis Díaz Higarza a La Calzada y Pumarín

A. VILLACORTAGIJÓN.
Don Pío deja Somió después de 51 años

Se marcha a Tapia, a su casa. «A descansar e intentar hacer todas las cosas que no he podido hacer durante todos estos años, que son muchas, pero llevaré siempre en mi corazón a los fieles gijoneses». Cosas tan terrenales como «leer muchos libros pendientes», explicaba ayer el cura más veterano de Gijón, que ya cumplió los 84 el pasado 3 de febrero y que llevaba 51 al frente de la parroquia de San Julián de Somió. Toda una institución de la ciudad y del barrio, adonde llegó en 1961 Don Ángel Pío Sánchez Iglesias, Don Pío para todos.

Su relevo, largamente esperado por su protagonista -porque el propio cura de Somió lo había pedido hace ya nueve años-, fue hecho público ayer por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en el marco de una amplia reestructuración de las parroquias asturianas que incluye una treintena de nombramientos. Entre ellos, el de su sucesor, al que Don Pío no conoce todavía por más que tenga «muy buenas referencias»: se trata de Luis Manuel Muiña Blanco (Aller, 1962), que hasta la fecha era párroco de Sotrondio tras pasar en Gijón una larga temporada (1997-2002) como vicario parroquial de San Miguel. Entre 2002 y 2007 fue vicerrector del Seminario.

Pero, aunque emblemático, el relevo de don Pío no fue el único anunciado ayer. Otras tres parroquias gijonesas estrenarán pastor el próximo curso: Nuestra Señora de Fátima de La Calzada, San Miguel de Pumarín y San Melchor del Cerillero.

Tal y como avanzó EL COMERCIO, el sucesor de José María Bardales como párroco de La Calzada será José Antonio Álvarez (Morcín, 1947), delegado de Misiones desde 2004, un cargo del que acaba de ser relevado, y con experiencia como misionero diocesano en el Quiché (Guatemala) durante tres años, además de como arcipreste de Avilés.

Le acompañará en esta nueva singladura, él desde el barrio de Pumarín, Luis Díaz Higarza (Teverga, 1950), quien acaba de despedirse del cargo que ocupaba después de trece años de dedicación a la Pastoral Educativa y que sustituirá al actual titular de la parroquia, Eduardo Berbes, quien se enfrenta a un delicado estado de salud.

Díaz Higarza es profesor de Moral Social en el Seminario, además de haber ejercido como vicario episcopal de la zona Sur y director de la Escuela Social Diocesana, y estará respaldado en su tarea por José Manuel Parrilla Fernández, que queda adscrito a la parroquia. El tercer párroco relevado ayer es el de San Melchor del Cerillero, que será sustituido por Santiago Heras Cendón.

El otro gran movimiento orquestado ayer por el arzobispo de Oviedo afecta a 'la Iglesiona', que se quedará sin su rector, Julián Herrojo, al que Sanz Montes ha reservado un destino a veinte kilómetros de Gijón: la parroquia ovetense del Santo Cristo de las Cadenas, donde estará acompañado por José Antonio Sánchez Cabezas como vicario parroquial con el objetivo de insuflar una fe renovada a un barrio en expansión como Montecerrao.

El rector, «aturdido»

«Estamos para servir a la Iglesia. Asumo lo que el señor arzobispo me encomienda. Disponible e ilusionado vine hace diez años y disponible e ilusionado me voy», apuntaba ayer Julián Herrojo, algo «aturdido» por la avalancha de reacciones. Ocupará su puesto Álvaro Iglesias Fueyo (Madrid, 1942). El nuevo rector de la Basílica del Sagrado Corazón había sido destinado a la parroquia de San Juan el Real como coadjutor y era también director espiritual de la Hermandad de Jesús Cautivo y capellán de las Siervas de Jesús.

La última designación que afecta a Gijón es la del nuevo capellán de la Residencia Santa Teresa Jornet de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en Somió, que será además capellán del tanatorio de Cabueñes: José Antonio López González. Asimismo, otro gijonés, José Luis Sánchez Díaz (1947), coadjutor de San Pedro entre 1979 y 1982 y vicario parroquial entre 1993-2000, será uno de los nuevos canónigos de Covadonga.