El Principado rebate a la Universidad y niega la disolución de la mancomunidad

El director general de Administración Local asegura que «los estatutos están adaptados en lo esencial a la ley vigente»

A. G.-OVIES LUANCO / CANDÁS.

La Mancomunidad del Cabo Peñas, formada por los concejos de Carreño y Gozón, no está en causa de disolución, en opinión del Gobierno regional. Los estatutos del ente supramunicipal «se encuentran adaptados en lo esencial a la ley reguladora de las Bases del Régimen Local, por lo que no incurren en la última modificación llevada a cabo por el Ejecutivo estatal». Así lo ha asegurado el director general de Administración Local del Principado, Ricardo Solís, ante las preguntas realizadas por la diputada del grupo parlamentario del Partido Popular, María Fe Gómez.

Solís afirma, además, que los problemas de la presidencia deben ser solucionados en el propio marco de la mancomunidad, debiendo atenderse en el seno de los órganos de gobierno del ente o, en su caso, en los respectivos concejos. «Son los estatutos, como norma básica de organización y funcionamiento, los que se encargan de regular esta cuestión, estableciendo para este caso, cada dos años, un turno rotatorio para la presidencia y la vicepresidencia», explica.

La postura del Principado se contrapone contra un informe de la Universidad de Oviedo, realizado a petición del Ayuntamiento de Carreño, en el que se recoge que «en una asociación de dos, la marcha de uno equivale a la disolución del vínculo y, por ende, la mancomunidad está inmersa notoriamente en causa de extinción». Esta afirmación está basada en la decisión plenaria del Ayuntamiento de Gozón de 2013 en la que se acordó la separación del organismo. Fue un dictamen aprobado, pero no ejecutado.

El documento también es claro respecto a la continuidad del ente. Para lograr sacarlo adelante, apunta que será necesario el acuerdo de los plenos de ambos ayuntamientos por mayoría absoluta, tramitar un procedimiento de «refundación» que restaure el pacto asociativo y que específicamente revoque el acuerdo de separación gozoniego.

Ahora, el dictamen del Principado de que la mancomunidad no está en causa de disolución abre un nuevo camino. Por el momento, los grupos municipales -a excepción del PSOE de Carreño- han comenzado a dar los primeros pasos para llevar a cabo una reestructuración del ente. El primero ha sido pagar la deuda con las empresas de la piscina y en las próximas semanas esperan poder aprobar un nuevo presupuesto.

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