Los dólmenes cangueses que inspiraron la última obra del exministro Manuel Pimentel

Manuel Pimentel. / NEL ACEBAL
Manuel Pimentel. / NEL ACEBAL

G. POMARADA CANGAS DE ONÍS.

Asesinatos en pleno siglo XXI y construcciones megalíticas arman el relato de la última novela de Manuel Pimentel, ministro de Trabajo durante el gobierno de José María Aznar que, tras abandonar la política, explora su faceta como editor, escritor y divulgador televisivo. La presentación de 'Dolmen' trajo ayer a Pimentel hasta Cangas de Onís, escenario al que reserva algunas líneas de la novela. «Antes de escribirla me documenté aquí», explicó el autor, que repasa en su obra otras construcciones megalíticas de su Andalucía natal. No obstante, tanto por el dolmen de Santa Cruz como por el de Abamia confesó sentir una especial atracción. «Es el cimiento de nuestra monarquía. La dinastía astur se cimenta en los dólmenes», explicó Pimentel.

Durante el periodo de documentación previo a la escritura de la novela, el autor acudió a Cangas de Onís para recabar información sobre esta construcción megalítica que, al contrario que las conservadas en Sevilla, «presenta una mayor antigüedad y riqueza». En su investigación se cruzó también con viejas historias sobre las excavaciones o el poder de atracción que el dolmen ejercía sobre los cangueses, de los que cuenta «se llevaban tierra» por sus supuestos poderes. También sobre el dolmen de Santa Cruz versa uno de los documentales de 'Arqueomanía', que conduce en La 2. «Tienen un poder mágico», expresa Pimentel sobre su fascinación por unos monumentos funerarios que constituyen un protagonista más de esta novela con «trasfondo del megalítico». La trama arranca a los pies del dolmen sevillano de Valenciana de la Concepción, donde se produce un asesinato. Una arqueóloga será la encargada de arrojar luz sobre una investigación que la Policía no podrá desarrollar con sus propios métodos.

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