El año de la explosión de Mireia Belmonte

Mireia Belmonte, tras vencer en la prueba de 400 metros estilos en Sabadell. /
Mireia Belmonte, tras vencer en la prueba de 400 metros estilos en Sabadell.

La nadadora se estrenó con una plata en aguas abiertas y se acercó al nivel de las reinas de la piscina

JAVIER BRAGADOMadrid

Cuando Mireia Belmonte se zambulle las aguas se abren. Es una de las indiscutibles reinas de la piscina mundial y la mejor nadadora española de la historia, pero hasta 2014 no ha recibido su reconocimiento. «Ha supuesto una explosión. Es como decir 'aquí estoy' para los años que quedan para Río [de Janeiro 2016]. Ha sido muy bonito prepararlo, muy interesante también y me da mucha motivación para seguir», analiza la catalana. Cuatro oros mundiales y seis metales europeos (de un total de 40 medallas internacionales), 13 títulos de campeona de España y tres récords del mundo han mostrado al mundo una campaña magníficas entre corcheras.

anuario

La fama no es nueva. En los Juegos de Londres 2012 se colgó dos medallas pero su regreso a la piscina se complicó. Reclamó una subida de sueldo a su club (Sabadell) y el efecto dominó estalló en un año enturbiado. Su propio entrenador, Fred Vergniux, recriminó a su alumna que el éxito se le había «subido a la cabeza». Después de varias complicaciones la badalonesa negoció el alquiler de la pileta y la incorporación de su entrenador. Desde entonces, el patrocinio de la Universidad Católica de Murcia y la experiencia adquirida con los años han colaborado para fructificar en una mayor concentración en la piscina que ha situado a la española a un paso de las dominadoras Katinka Hosszú y Katie Ledecky.

Además de aumentar su capacidad de resistencia con sesiones en la altura del Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada la deportista ha mejorado su técnica a las órdenes de Vergnoux. «Fred tiene gran parte de la culpa por los éxitos que estoy cosechando porque es el entrenador con el que convivo con él muchas horas al día y también tiene que ver en mi entrenamiento mental y creo que es un entrenador muy completo», explica la fondista. El paso adelante se ha fijado en su cerebro. «Sigo haciendo las mismas cosas que antes. Cada año tengo la suerte de ir progresando y de ir mejorando todas mis marcas y sintiéndome mejor en el agua. Este año lo he hecho muy bien y puede ser porque cada vez tengo más ganas porque se acerca el objetivo de Río y creo que eso es lo que me puede. Tengo muchas ganas de trabajar, de mejorar y estoy mucho más pendiente de los detalles dentro y fuera del agua», analiza la atleta que incluso ha aprendido rutinas de sueño y de nutrición.

De manera paralela a sus éxitos, su fama fuera de la piscina también ha aumentado. Después de los Juegos Olímpicos de 2012 y del Mundial de Barcelona de 2013 el rostro de la nadadora es identificado en toda España. De hecho, la catalana se ha colado en la vida cotidiana de los españoles hasta el punto de que no es Belmonte, sino 'Mireia'. Es suficiente con su nombre de pila para reconocer al icono. «Es una gran nadadora, una gran luchadora», define María Asunción Ballesté, quien compitió en la piscina en los Juegos Olímpicos de 1964. «'La Mireia' es un fenómeno, es una maravilla, incluso en su aspecto porque se le ve como una persona muy dulce», secunda Rita Pulido, dos veces olímpica (Roma 1960 y Tokio). «La verdad es que gracias a Mireia la gente ha empezado a saber un poco más de natación. Yo llevo 20 años nadando, he sido campeona de Europa y no se ha enterado nadie. Por eso digo que más vale tarde que nunca y gracias a Mireia la gente se ha dado cuenta de que hay nadadores muy buenos», explica Merche Peris, una de las veteranas que todavía compite en las piscinas internacionales. «¡Claro que me hubiese gustado ser Mireia Belmonte!», sentencia sonrisa Rita Pulido, olímpica y madre de olímpicos.

El siguiente objetivo de Mireia Belmonte serán los campeonatos de España que se celebrarán en Málaga durante la próxima primavera. En ese evento desea alcanzar las marcas mínimas para el Mundial de Kazán. Después analizará el calendario y es posible que se atreva con su nuevo desafío: los cinco kilómetros en aguas abiertas (fue plata europea en 2014 en su estreno en la modalidad). En el horizonte ya clava sus pupilas azules en Río de Janeiro. No basta con ser la mejor nadadora española de todos los tiempos. Ella quiere que se abran las aguas de la gloria olímpica.

 

Fotos

Vídeos