Asturias sumó más de mil nuevas plazas de pisos turísticos en el mes de agosto

Una mujer fotografía a su pareja y su perro ante el gijonés Árbol de la Sidra, instalado en el Muelle. / TAREK HALABI
Una mujer fotografía a su pareja y su perro ante el gijonés Árbol de la Sidra, instalado en el Muelle. / TAREK HALABI

La oferta de domicilios privados alquilados como alojamiento para viajeros supera las 7.400 camas y compite con la de cuatro estrellas y casas de aldea

CHELO TUYAGIJÓN.

Más de mil nuevas plazas en un solo mes. Más de treinta al día. En plena temporada alta. La conversión de domicilios particulares en alojamientos turísticos sigue creciendo en Asturias. Entre julio y agosto, al Registro de Actividades Turísticas del Principado llegaron 208 propietarios para dar de alta su casa, el requisito previo para poder alquilarla a turistas como si de un hotel se tratara.

Con esa decisión, sumaron su propiedad a la oferta ya existente en la región, hasta elevar a 1.496 la cifra de pisos privados que se han convertido en Vivienda de Uso Turístico (VUT). Con una media de cinco plazas por cada una, la capacidad de esta nueva modalidad de alojamiento llega a 7.480. Casi tantas como plazas de hoteles cuatro estrellas hay en Asturias, que cuenta con 7.888. Superan los pisos privados a la oferta de Casas de Aldea -hay en Asturias 7.425 plazas autorizadas-, o de Apartamentos Turísticos, que suman 5.621, incluso la de hostales y pensiones juntos. Esta fórmula de alojamiento no llega a 3.500 plazas.

El ritmo de crecimiento llega a tal punto de que en cuatro meses, la oferta creció un 90%. Según la última publicación del Sistema de Información Turística de Asturias (SITA), el Principado cerró el primer cuatrimestre con 773 VUT en activo. En agosto, son ya 1.496.

Como ocurre desde la creación del Registro de Actividades Turísticas, en agosto de 2016, el peso de esta nueva modalidad turística recae en Gijón. En la ciudad están abiertas cuatro de cada diez VUT de Asturias. De las 1.496 que tienen autorización vigente o en tramitación, 599 están en la villa de Jovellanos.

En el ranking regional, Llanes ocupa la segunda plaza, con 238 VUT dadas de alta, lo que supone una oferta de 1.190 plazas. En tercer lugar aparece Oviedo, como 208 propietarios que comercializan sus casas como alojamiento para viajeros, con lo que han aumentado la capacidad de la ciudad en 1.040 plazas. Así hasta una treintena de municipios en los que aparecen Cangas de Onís, Ribadesella, Gozón, Avilés, Villaviciosa y Ribadedeva en el club de concejos con más de cien plazas de VUT.

Este crecimiento ha puesto en pie de guerra a los empresarios del sector turístico. De calificar la oferta de «ilegal», han pasado a exigir la «igualdad de condiciones» al entender que un propietario privado solo tiene que tributar por el uso de su vivienda como un alquiler convencional, mientras las empresas deben hacer frente a más impuestos y, sobre todo, cotizar por el empleo creado. Las cuentas de la patronal hotelera hablan de 53 empleos por cada cien plazas hoteleras frente a los nueve que crean cada centenar de VUT.

Sin embargo, los propietarios de estas viviendas siempre han defendido la legalidad de su oferta. «Cumplimos con las normas que nos han marcado: estamos dados de alta, pagamos a Hacienda y tenemos registro de clientes». Así lo ha defendido siempre Manuel González, uno de los pioneros en dar de alta su casa como Vivienda de Uso Turístico (VUT). Fue el primero en desmentir que no hubiera control de sus usuarios. «Tenemos un registro de clientes que enviamos a las Fuerzas de Seguridad del Estado».

Ante el crecimiento de la oferta, entiende que «parece que el turista cada vez elige más esta, incluso los que antes utilizaban los hoteles», un cambio, precisa, que no se limita a Asturias, «sino en toda España. Creo que el sector está cambiando a nivel global».

No obstante, tiene claro que «hay para todos», puesto que su experiencia le dice que «cada vez llega más turismo a Asturias». Sus cifras de este verano «son buenas. Con julio al alza y un agosto increíble». Una bonanza que extiende al resto del año: «Lo que he notado este año es que las reservas de septiembre y octubre han llegado muy pronto. Eran más de última hora».

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