Ratifican la condena de diez años para el gallego que violó a una turista asturiana en Tui

Fachada exterior de la Audiencia de Pontevedra, cuya sentencia ha ratificado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia./EFE
Fachada exterior de la Audiencia de Pontevedra, cuya sentencia ha ratificado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. / EFE

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia considera acreditada la «agresión sexual»

EFE

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) ha ratificado la condena de diez años de cárcel para un hombre acusado de agredir sexualmente en abril de 2017 en Tui a una turista asturiana de vacaciones en Galicia y a la que había conocido en un bar cercano al hotel en que se alojaba.

El alto tribunal gallego ha desestimado el recurso del acusado a la sentencia dictada por la Audiencia de Pontevedra al considerar acreditada la agresión sexual.

El fallo recurrido relata que, tras la violación, la víctima consiguió huir y se introdujo en una laguna natural, desde donde llamó al 112 para denunciar la agresión.

El TSXG también ha impuesto al acusado el abono de una indemnización a la afectada de 20.000 euros, así como la prohibición de aproximarse y comunicarse con ella por cualquier medio durante doce años.

Éste reconoce haber estado con la víctima en ese lugar, pero alega que mantuvieron relaciones sexuales libremente consentidas por ambos.

No ofrece, sin embargo, explicación alguna de las lesiones que presentaba la denunciante poco después, cuando fue hallada en la laguna por la Guardia Civil, destaca el TSXG en su resolución.

El sospechoso reconoció en el juicio que cuando salieron del bar la víctima no tenía ningún golpe en la cara, brazos y manos y que ni se cayó ni golpeó accidentalmente mientras estuvo con él.

Los jueces, además, inciden en que los informes forenses revelan la presencia de semen del acusado en la vagina de la víctima, así como la de ADN en las manos y uñas de la denunciante, lo que indica la existencia de lucha o defensa y descarta la versión del condenado sobre que consintiera voluntariamente mantener relaciones sexuales.

El TSXG subraya que el acusado ofrece una versión «meramente exculpatoria», articulada sobre el consentimiento de la víctima, y que colisiona con la existencia de «signos objetivos de pelea y defensa».

Por ello, concluye que existe «prueba de cargo suficiente, practicada con todas las garantías, que desvirtúa la presunción de inocencia y sustenta la autoría y condena que se cuestionan».

Los jueces también han descartado que el imputado se encontrase en un estado de intoxicación por alcohol o drogas plena o de tal grado que limitase notablemente o le impidiese comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión.