Un conductor con gran experiencia

Un operario porta el volante del autobús. / J. PETEIRO
Un operario porta el volante del autobús. / J. PETEIRO

Los compañeros apuntaron la posibilidad de que hubiese sufrido una indisposición coronaria y refirieron una patología previa Omar López Macías, de 40 años y padre de dos niños, resultó herido muy grave

O. SUÁREZ / P. SUÁREZ GIJÓN.

Un conductor experimentado y que conocía a la perfección el trayecto entre Cudillero y Gijón. Omar López Macías, el hombre de 40 años que iba al volante del autobús que sufrió el brutal siniestro contra el pilar del paso elevado del Parque Empresarial del Principado de Asturias (PEPA), a la salida de Avilés en dirección a Gijón, lleva años trabajando en la empresa ALSA y según fuentes próximas nunca había sufrido percance alguno.

Las circunstancias que rodearon al siniestro -a expensas de que la Guardia Civil determine las causas- hacen pensar a los compañeros de la compañía que pudo haber sufrido alguna indisposición grave. Algunos incluso apuntaron que tenía problemas coronarios, un extremo rechazado por la empresa.

Un portavoz de la empresa de autobuses apuntó a EL COMERCIO que el conductor «había pasado con total normalidad el último reconocimiento médico». «Ningún conductor al que se le detecte una enfermedad o patología puede seguir conducir», señalaba una voz autorizada de ALSA desde la sala de espera del Hospital de San Agustín de Avilés, donde se desplazaron nada más tener conocimiento de la fatalidad.

Omar López Macías es natural de Santusesu, en Candamo, y reside en Pravia desde hace años. Está casado y tiene dos hijos. Fue uno de los heridos de mayor gravedad en el siniestro. Sufrió la amputación parcial de una pierna y fue trasladado por el helicóptero del Servicio de Emergencia del Principado de Asturias (SEPA) al Hospital Central de Asturias.

Llegó al centro sanitario con lesiones de extrema gravedad. Los médicos lo intervinieron quirúrgicamente durante toda la tarde para tratar de salvarle la extremidad inferior. Su pronóstico es muy grave.

Los agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón no le han podido aún tomar declaración para intentar esclarecer las causas que desencadenaron el accidente. Será determinante su testimonio. Los supervivientes relataron que no apreciaron que el chófer frenase al desviarse de la trayectoria de su carril y tampoco refirieron que hubiese frenado antes de impactar contra el pilar de hormigón. La investigación de la Benemérita continúa abierta.