Un incendio destruye parte del primer piso del restaurante entreguín El Urogallo

Los bomberos, durante las labores de extinción del fuego. / SEPA
Los bomberos, durante las labores de extinción del fuego. / SEPA

La rápida intervención de los bomberos evitó que las llamas se extendiesen al resto del edificio, abandonado desde hace años

M. VARELAEL ENTREGO.

Un aparatoso incendio alarmó ayer a los vecinos del barrio de San Vicente, en El Entrego. Las llamas salían de uno de los balcones de la planta superior del complejo hotelero El Urogallo. Eran las doce y media de la mañana. Dieron aviso a los bomberos, que acudieron en pocos minutos a la zona afectada.

Cuando llegaron al restaurante los efectivos se encontraron una cadena gruesa con un candado que les impedía entrar a las instalaciones, pero gracias a que un vecino aportó una cizalla pudieron acceder. Se vivieron unos minutos de gran tensión por miedo a que las llamas acabasen afectando a todo el inmueble y alrededores. Y es que la madera está presente en la mayoría de las estancias. Afortunadamente, la rápida actuación de los bomberos impidió que las llamas se extendiesen por el edificio principal. El fuego calcinó unos colchones en una habitación de una vivienda situada en la planta superior del restaurante. Además, la temperatura alcanzada provocó que se desprendiese parte del techo de la estancia. El resto solo se vio afectado por el humo.

La sala del 112 movilizó a bomberos del parque de San Martín y de La Morgal, a efectivos de Mieres y del parque de Proaza. También al jefe de la zona centro, que se trasladó al lugar del incidente. Los bomberos entraron con los equipos de respiración autónoma y con la cámara de imágenes para localizar los focos de calor. Ayudados de una barra de uña comprobaron los falsos techos y tras extinguir las llamas colocaron un motoventilador para facilitar las labores de ventilación.

Propiedad de Santagadea

Este complejo turístico, emblema de la hostelería de las comarcas mineras en los años 80 y 90 se cerró en 2015. Actualmente es propiedad del grupo madrileño Santagadea. Su intención era reabrir la zona de bar y restaurante, incluso llegó a anunciarse la misma a finales de 2017. Pero nunca se hizo efectiva. Los vecinos de San Vicente siempre dudaron de ello porque, recuerdan, «nunca hubo obras, ni limpieza de la zona hasta llegar a su penoso estado actual».