Nuevos desprendimientos de rocas en la carretera de San Isidro desatan la indignación

Nuevos desprendimientos de rocas en la carretera de San Isidro desatan la indignación

La caída de rocas ha vuelto a dejar en evidencia la necesidad de adptar mejoras en la seguridad de esta vía

ALEJANDRO FUENTESan Isidro

Usuarios de las estaciones de esquí de Fuentes de Invierno, trabajadores y conductores en general afrontaron ayer el riesgo de nuevos desprendimiento de piedras sobre la castigada calzada del puerto de San Isidro, la AS-253. Esta caída de cascotes se concentró, sobre todo, en la zona de Riofrío. Es por ello que desde el sector turístico del concejo allerano se reclama de forma urgente la adecuación de la carretera y la reposición de vayas, mallas metálicas y elementos de seguridad que, denuncian, fueron destrozados por los temporales del invierno de 2018. «Parece que no son conscientes del riesgo que supone. En el 2005 un alud precipitó un vehículo que estaba aparcado por esta zona», se señaló desde la asociación Aller Experiencias.

Este colectivo afirmó que «está en riesgo la seguridad, ya que no se han añadido más medidas de seguridad, y las que destrozaron los temporales del invierno 2017-18 ni siquiera se han reconstruido, y ya ha pasado un año desde entonces» se quejan los empresarios. Se recuerda que el consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, y el director general de Carreteras «se habían comprometido a mejorar la seguridad en abril 2018, y ni siquiera vinieron a verlo», critican.

Aller Experiencias pone sobre la mesa las medidas que se deben adoptar; «lo primero es realizar un estudio de los técnicos para que evalúen las prioridades y determinar, con carácter de urgencia, las zonas que requieren de una actuación inmediata». Y, posteriormente, la ejecución de las medidas de seguridad «que garanticen la viabilidad en invierno del gran volumen de usuarios y trabajadores de las estaciones de San Isidro y Fuentes de Invierno».

Quejas de los usuarios

Las quejas por el estado de la vía se vienen sucediendo desde hace tiempo; es por ello, que el Principado acometió, el pasado mes de enero, mínimas obras de mejora. Basándose en un aumento de la seguridad para los conductores, la Consejería de Infraestructuras procedió a reparar las mallas metálicas de la parte alta del trazado, así como también ha restituido los quitamiedos. Además, se han limpiado varias zonas donde se habían producido desprendimientos de tierra y rocas, aunque no se han tomado otro tipo de medidas como la creación de mallas o muros de contención para evitar futuros incidentes.

Los usuarios consideran que estas actuaciones no fueron suficientes. Para ellos «queda mucho por hacer» y con estos trabajos «no se garantiza la seguridad» de quienes transitan por la calzada. Inciden en la falta de actuaciones en el mirador de Zuvillaga, donde cada año, con la llegada de la nieve, se producen desprendimientos, cuyas consecuencias aún son visibles ya que sus vallas están rotas o simplemente han desaparecido. Por eso insisten en su petición de construir nuevas viseras antialudes o de tomar otra clase de medidas.