Savia nueva para difundir los valores europeos y frenar la xenofobia

Un buen número de autoridades y visitantes asistieron al izado de la bandera europea. :: ARNALDO GARCÍA/
Un buen número de autoridades y visitantes asistieron al izado de la bandera europea. :: ARNALDO GARCÍA

El Día de Europa pone el acento en los más jóvenes con objeto de asentar las bases del futuro y evitar nuevos 'brexits'

PABLO SUÁREZ

Cuando entre quienes lideran un proyecto empiezan a asomar las dudas, todas las esperanzas recaen en aquellos destinados a heredarlo, encargados de devolver a la empresa el brillo del comienzo. A una conclusión similar es a la que se ha llegado desde la Unión Europea, un frente común que no pasa por sus mejores momentos y que ha decidido apostar su futuro a que las próximas generaciones entiendan el valor del colectivo y interioricen los principios europeístas. Lejos de esconderlo, desde Europa reconocen abiertamente este objetivo. «Estamos intentando enganchar a las nuevas generaciones al europeísmo porque creemos que es el futuro», explicó ayer el eurodiputado asturiano, Jonás Fernández, durante el día que la Feria le dedicó a la Unión Europea.

Edición tras edición, la Fidma se ha convertido, principalmente a través de esta jornada, en una plataforma desde la que reivindicar la importancia de la comunidad europea a la hora de alcanzar las cotas más altas de justicia y derechos sociales en el viejo continente. «Es un acierto total. Es un día para celebrar la necesidad de vivir en paz y en libertad en el continente», destacó Fernández, asistente de lujo al tradicional izado de bandera frente al Palacio de Congresos, al que tampoco quisieron faltar la alcaldesa de Gijón, Ana González; el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda; el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, Belarmino Feito, y otros muchos representantes de la vida política y social de la región.

Finalizado el acto oficial, llegaba el momento de que quienes mejor conocen el mecanismo europeo reflexionasen sobre los retos que afronta en la actualidad y las formas de recuperar la cohesión que antaño caracterizó al continente. Entre estas problemáticas, la crisis migratoria que afronta Europa en la actualidad es uno de los aspectos que más preocupan desde Bruselas. «Con situaciones como la del Open Arms, desde Europa debemos exigirle a los gobiernos nacionales para permitan una respuesta comunitaria, la cual defiende actualmente el gobierno de España, desde la que combatir los populismos y nacionalismos, que son una auténtica lacra», expresó, con dureza, Fernández, quien participó en una charla junto al secretario general del Comité de las Regiones de la UE, Pedro Cervilla y el presidente del Consejo asturiano de movimiento europeo, Leopoldo Tolívar. «En Asturias caemos con cierta frecuencia en el sentimiento localista. Lo que hay que inculcarle a las nuevas generaciones es justo lo contrario. Localismo a veces rima con racismo, populismo o nacionalismo», manifestó Cervilla, quien reconoció su preocupación, «mucha», por el ascenso al poder de partidos abiertamente euroescépticos. «Ante eso, lo que necesitamos es construir más Europa», añadió Fernández, quien insistió en la necesidad de fomentar «políticas comunes».

Medio ambiente

Otro de los grandes retos que afronta la Unión Europea, con un primer horizonte fijado en 2020, es el del cuidado del medio ambiente y la transición energética, que tantos quebraderos de cabeza ha originado, y continúa haciéndolo, en la región. «Es otra de las grandes preocupaciones. El nuevo gobierno asturiano tiene un reto y un futuro importante para sumarse a estas iniciativas y objetivos», aseguró Cervilla, quien, de nuevo aludiendo a gobiernos como el italiano, se declaraba esperanzado de que el parlamento europeo siguieses formado en su mayoría por partidos para los cuales el movimiento europeísta es un elemento fundamental. «Populares, socialistas, liberales y los verdes siguen siendo las grandes familias. Es algo esperanzador», afirmó.

«Europa ha asumido el liderazgo en cuanto a cambio climático», destacó, por su parte, Fernández, quien no obstante reclamó a otros países que se sumasen a este compromiso. «La atmósfera no es solo europea, es de todos. No puede ser que las empresas se vayan a otros países para llevar a cabo actividades que aquí no están permitidas», zanjó.

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