Lágrimas por «un hombre íntegro»

La capilla ardiente de Juan Antonio Menéndez quedó instalada en la tarde de ayer en el seminario de Astorga. / PEIO GARCÍA
La capilla ardiente de Juan Antonio Menéndez quedó instalada en la tarde de ayer en el seminario de Astorga. / PEIO GARCÍA

El funeral por el asturiano Juan Antonio Menéndez será presidido por Sanz Montes | Asturias y León lloran al obispo de Astorga, fallecido el miércoles. «Era un verdadero pastor de los descarriados»

NACHO BARRIO / MARCO MENÉNDEZ ASTORGA / GIJÓN.

Un adiós sentido de la ciudad al que fue su obispo. Astorga comenzó a primeras horas de la tarde de ayer los actos de despedida del asturiano Juan Antonio Menéndez, fallecido el miércoles de forma repentina. Fueron muchos los fieles y amigos que quisieron pasar por la capilla ardiente instalada en el seminario de la ciudad leonesa.

Fue una tarde de lágrimas y recuerdos. En los comentarios de miembros de la Iglesia, vecinos y amigos del obispo destacaban los momentos vividos con don Juan Antonio, como se le conocía en Astorga. Y resaltaban su cercanía, compromiso y cariño con la ciudad maragata. Entidades, asociaciones, instituciones e, incluso, clubes deportivos como la Ponferradina, enviaron sus condolencias en forma de coronas, que poblaron el pasillo central del seminario de Astorga. Allí serán velados sus restos hasta poco antes del funeral, que tendrá lugar hoy a las seis de esta tarde en la catedral de Santa María de Astorga y que estará presidido por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes.

El Ayuntamiento de Astorga decretó tres días de luto oficial en el municipio, donde las banderas ondean a media asta. El alcalde maragato, Arsenio García Fuertes, destacó la valía del obispo, del que dijo que «era un gran hombre» por su «personalidad dialogante, amable y cercana», y subrayó que su muerte «significa una gran pérdida para todos los astorganos y miembros de su Iglesia».

El regidor calificó a Menéndez como «un hombre íntegro y bueno que sentía, además de su labor epistolar, un enorme cariño por Astorga y tenía el firme compromiso de que la Iglesia debía contribuir y trabajar también para la mejora y progreso de la ciudad».

También las personas, colectivos e instituciones que forman parte en España de la red Migrantes con Derechos se mostraron «conmovidos» por el fallecimiento de Juan Antonio Menéndez, al que recuerdan como «un verdadero pastor de los descartados». En un comunicado que hicieron público ayer, resaltan que «agradecemos su sencillez y cercanía con las personas migrantes más vulnerables, un compromiso que se hizo más patente desde su incorporación, en 2014, a la Comisión Episcopal de Migraciones».

«Un duro golpe»

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Monte, tuvo palabras de recuerdo y cariño para Juan Antonio Menéndez y aseguró que, «cuando la muerte llama a la puerta de alguien a quien te une la amistad en lazo de familia o en la cercanía, esa muerte supone un duro golpe». Y es que la Iglesia asturiana estará muy presente hoy en el funeral por el eterno descanso de Menéndez, pues, además de que el funeral será presidido por el arzobispo, la Casa Sacerdotal de Oviedo ha organizado un viaje a Astorga para que puedan asistir a los actos fúnebres todas aquellas personas interesadas.

Juan Antonio Menéndez nació hace 62 años en Villamarín de Salcedo (Grado) e ingresó en el Seminario Metropolitano de Oviedo en 1968. Fue ordenado sacerdote el 10 de mayo de 1985 y ejerció su labor pastoral en parroquias de Cangas del Narcea, Teverga, Oviedo y Avilés. Entre 2001 y 2011 ocupó el cargo de vicario general de la diócesis, y entre 2011 y 2013, el de vicario episcopal de Asuntos Jurídicos. El 23 de abril de 2013 fue nombrado obispo auxiliar de Oviedo y el 19 de diciembre de 2015 el papa Francisco le nombró obispo de Astorga, tras aceptar la renuncia del anterior prelado, Camilo Lorenzo Iglesias, al cumplir los 75 años.