Listeriosis: una errónea manipulación de alimentos, principal riesgo

Un cultivo de listeria, en el Laboratorio del HUCA. / M. ROJAS
Un cultivo de listeria, en el Laboratorio del HUCA. / M. ROJAS

Comida cruda como carne, pescado, verdura y embutido son los focos donde más presencia de listeria puede registrarse | El Área Sanitaria de Oviedo registró cinco casos en lo que va de año frente a los ocho de 2018 y los dos de 2017

LUCÍA R. LORENZOGIJÓN.

La errónea manipulación de los alimentos es una de las principales causas del repunte de la listeria en España. En Europa hubo un aumento debido a esta causa entre los años 2017 y 2018. El HUCA analiza cada año la sangre de 17.000 pacientes. De entre todos ellos, en 2017 solo se detectaron dos casos de listeriosis; ocho en 2018 y cinco en lo que va de año. Estas cifras corresponden a menos del 0,1% de los pacientes, «por lo que pertenecen a casos aislados».

Esta detección se consigue a través de la mejora de los métodos de identificación. Así lo aseguró Fernando Vázquez, jefe de Microbiología del HUCA, quien detalló que «los países con más declaraciones de listeriosis son Alemania, Francia y España pero porque los sistemas de identificación son adecuados para detectar estos casos».

En Asturias existen 13.500 empresas alimentarias, en las que se efectuaron más de 8.500 controles oficiales y 350 análisis durante el año pasado. Según detalló Vázquez, se hace un seguimiento doble, primero un «autocontrol por parte de la industria» y después una «verificación» realizada por el Laboratorio de Salud Pública del HUCA.

CLAVES SOBRE LA LISTERIOSIS

- Una bacteria. La listeriosis es una enfermedad causada por la listeria, una bacteria que infecta a las personas a través de alimentos contaminados.

- Por tierra y agua. La bacteria se encuentra en este medio, donde entra en contacto con vegetales y animales que la pueden transmitir a las personas a través de la ingesta de alimentos.

- Tres casos por millón. La media es de tres casos por millón de habitantes.

- Contaminación. Un brote de listeriosis puede surgir porque el alimento proceda de un animal infectado por la bacteria; porque en la cadena de envasado puede estar contaminado por otro; o bien porque a la hora de manipularlos se haya podido contaminar.

- Vive, a cuatro grados. La listeria aguanta bien el frío, pero no el calor. Hay que cocinar los alimentos por encima de 70 grados y preservarlos a partir de menos de 4 grados para eliminarla.

- Análisis de sangre. No se transmite por contacto de persona a persona, solo al ingerir un alimento contaminado por la bacteria. Lo habitual es detectarla en un análisis de sangre del afectado.

- Asintomática. Las personas sanas pueden padecer esta enfermedad infecciosa que pase inadvertida y con algún síntoma leve, como una diarrea.

uColectivos vulnerables. Pacientes con enfermedad crónica y con patologías inmunodepresoras; mujeres embarazadas con riesgo para el feto o personas mayores de 65 años.

uEvolución. Puede ser prácticamente asintomática, presentar síntomas no graves, como una gastroenteritis con algo de fiebre, o llegar a síntomas graves como meningitis en fetos y bebés. En casos muy graves puede haber secuelas neurológicas.

uSensible a los antibióticos. Con antibióticos vía oral. La listeria no se ha mostrado resistente a estos fármacos y no tiene por qué permanecer latente en el organismo.

uDías o semanas. De 5 a 7 días en casos leves, y a partir de 2 semanas, para casos graves.

Además de estas comprobaciones, José Ignacio Altolaguirre, jefe de servicio de Riesgos Ambientales y Alimentarios de la Consejería de Salud apuesta por la prevención. «Hay cuatro reglas básicas que estamos tratando de transmitir continuamente: la primera, la higiene en la preparación de los alimentos; segunda, separar los crudos de los cocinados tanto en los frigoríficos como en la manipulación; tercera, tratar bien los productos, es decir, someterlos a la cocción adecuada y, por último, mantener en todo momento la cadena de frío», detalló.

Por otra parte, el especialista de la consejería abundó sobre la evolución en la dieta. «Los hábitos de alimentación han cambiado en los últimos años, ahora está de moda consumir alimentos crudos tipo 'smoothies' o batidos de verduras crudas, de frutas, de hortalizas y luego comidas tipo sushi que son elaboradas con pescado y carne cruda», señaló.

En el análisis de estos alimentos, el experto explicó que «se buscan muchas cosas». «Parámetros clínicos, físicos, microbiológicos y dentro de estos está la listeria pero también la salmonella, por ejemplo, entre otras bacterias que pueden causar brotes».

Un tratamiento de semanas

El jefe de Microbiología del HUCA indicó que, dependiendo del caso y de la gravedad, «la evolución del paciente puede ser de dos a cuatro semanas». En este sentido, influyen otros aspectos como el mantenimiento del afectado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Los especialistas insisten en que la enfermedad es «poco frecuente». En los casos europeos, oscila en «1,3 casos por 100.000 habitantes, en niños, y en adultos, 1,6».

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