Los médicos piden «tolerancia cero» con el tabaco por sus efectos nocivos

Un hombre fuma un cigarrillo en una terraza de Gijón. / CAROLINA SANTOS
Un hombre fuma un cigarrillo en una terraza de Gijón. / CAROLINA SANTOS

Defienden modificar la actual ley para que haya más espacios libres de humo e incluir los nuevos dispositivos, como los cigarrillos electrónicos

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

«El tabaquismo es una cuestión de salud pública que habría que erradicar por completo». El presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Alejandro Braña, es contundente. «El tabaco es nocivo en cualquier forma en que se consuma: cigarrillo tradicional, electrónico, en pipa, puros...». El colectivo defiende una regulación más ambiciosa que amplíe los espacios libres de humo -prohibiendo fumar en vehículos particulares, sobre todo si en ellos viajan menores, o en recintos deportivos, como campos de fútbol- e incluya también los nuevos dispositivos, como los vapeadores. Es la intención que tiene el Ministerio de Sanidad, según avanzó esta misma semana su titular, la asturiana María Luisa Carcedo. En una visita a la región, la ministra en funciones alertó del incremento «preocupante» del número de consumidores y de casos de cáncer de pulmón, sobre todo entre las mujeres.

Es lo que los médicos están viendo en consulta. Si bien la prevalencia de este tipo de tumor ha ido reduciéndose en la última década entre los hombres, entre las mujeres no ha hecho más que crecer. Hasta situarse como el cáncer más habitual entre la población femenina del Principado, superando al de mama. También se aprecian más casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) entre las asturianas.

Es la consecuencia de la generalización del hábito tabáquico entre las mujeres, en la década de los 70 del siglo pasado. «Cuarenta años después se están viendo las consecuencias», anota el jefe del Servicio de Neumología del Hospital San Agustín y expresidente de la Sociedad Asturiana de Patología Aparato Respiratorio (Asturpar). Manuel Ángel Martínez está convencido de que si los problemas de salud derivados del tabaco se manifestaran «desde el principio, y no a medio y largo plazo como ocurre, la mayoría lo dejaría de inmediato».

«Debemos promover una sociedad sana», subraya Alejandro Braña. «Y así como para otras cuestiones se insiste en lo de la tolerancia cero, con el tabaquismo debería ser igual. Eliminando el tabaco se resolverían muchas enfermedades». Tanto entre los fumadores como los que están a su alrededor. Porque, anota Manuel Ángel Martínez, «el humo no es solo molesto porque no te guste el olor o te afecte a los ojos, es que la exposición pasiva al tabaco también acaba provocando problemas considerables de salud, como un mayor riesgo de desarrollar un cáncer».

«Cumplir la ley»

De ahí el interés mostrado por la ministra en funciones de que, mientras se trabaja en la modificación de la ley de 2010, se cumpla a rajatabla la actual normativa. Sobre todo, subrayó, en algunos negocios hosteleros donde el humo queda retenido debido a la configuración de las terrazas. «Sin cumplieran la normativa, la exposición sería menor», señala el jefe de Neumología del San Agustín que, añade rotundo: «Hay que cumplir la legislación».

Coincide Manuel Ángel Martínez con el presidente del Colegio de Médicos en que hay que hacer ver a la sociedad que «fumar no es lo normal», pero insiste en que «no hay que demonizar a los fumadores» sino «ayudarles» para que abandonen el hábito. «Cuando alguien me pregunta, como médico, cuántos cigarrillos puede fumar al día siempre contesto que uno ya es demasiado», dice Alejandro Braña, traumatólogo de profesión, pero firme defensor de la «necesidad de fomentar la salud pública y los autocuidados» para avanzar hacia esa «sociedad sana» que promulga.

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