Sanidad insta al «estricto cumplimiento» de la ley antitabaco en las terrazas hosteleras

Carcedo responde a los periodistas ante Julio César Jonte, presidente de Proyecto Hombre. / EFE
Carcedo responde a los periodistas ante Julio César Jonte, presidente de Proyecto Hombre. / EFE

El Gobierno modificará la normativa para incluir los vapeadores. La ministra María Luisa Carcedo alerta del aumento de casos de cáncer de pulmón

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

El Ministerio de Sanidad trabaja en una revisión, mucho más ambiciosa, de las leyes contra el tabaco y el alcohol. El objetivo es atajar las adicciones de las consideradas drogas legales, sustancias cuyo consumo se ha incrementado de forma «preocupante», según revelan recientes estadísticas. Sobre todo, entre los más jóvenes. Y con consecuencias ya visibles, como el aumento de casos de cáncer de pulmón. Sobre todo entre las mujeres. En Asturias, este tipo de tumor ya es la causa de muerte más frecuente entre la población femenina afectada por un cáncer, por delante de los de mama, colon y páncreas.

Habrá modificación de la ley antitabaco de 2010 -que introdujo algunos cambios en otra anterior, la de 2005- en dos sentidos, explicó ayer en Gijón la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo. Por un lado, respecto a nuevos espacios a los que se extenderá la prohibición de fumar. Por otro, en lo que toca a las «nuevas formas de fumar». Esto es, los vapeadores. Porque pueden incluir «otras sustancias muy peligrosas», justificó la ministra.

En cuanto a la ley del alcohol en menores, y tras alabar la norma asturiana, Carcedo explicó que el Gobierno pretende contar en el futuro con una ley de carácter general más restrictiva. «Para ser más eficaces y prevenir la adquisición de la adicción».

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Mientras se dota de esos nuevos marcos normativos, la Administración central llama a cumplir a rajatabla la ley actual. Porque, por lo que explicó ayer Carcedo antes de visitar en Gijón la sede de Proyecto Hombre, «en algunos ámbitos no se está cumpliendo con precisión». Se refería la ministra a determinados negocios hosteleros. Y más en concreto, a terrazas en las que no se cumplen los requerimientos de la ley de modo que «se puede acumular humo y puede haber riesgo para los fumadores pasivos», advirtió.

Por esta razón, el ministerio ha remitido a las comunidades autónomas -que son las que tienen las competencias de inspección y control- unas infografías en las que les recuerda cuáles son las características que deben reunir las terrazas para que se permita fumar en ellas. En dichas imágenes queda claro que solo se puede encender un cigarrillo en espacios en los que el aire pueda circular libremente. Para eso las terrazas deben estar completamente abiertas o, en el caso de tener una cubierta y dos paramentos laterales, que estos sean mamparas o jardineras de escasa altura. Una terraza de cualquier otro tipo no es un espacio autorizado para fumadores.

No ofreció la ministra una respuesta directa a la pregunta de si apreciaba una falta de implicación por parte del sector de la hostelería. Se limitó a un tajante «hay que cumplir las leyes». Y hay que hacerlo, a su juicio, por una cuestión de «conciencia ciudadana», por «propia convicción», no por el temor a una posible sanción. Porque, entre otras cosas, «no puedes tener un inspector en cada esquina».

Carcedo insistió en que la ley antitabaco supuso un paso «importantísimo» para cumplir con el objetivo de espacios libres de humo, proteger a los fumadores y, también, a los no fumadores. «Especialmente a los niños».