Occidente se niega a bajarse del tren

Los participantes en la marcha llegaron a Foz a mediodía portando su pancarta reivindicativa. / E. C.
Los participantes en la marcha llegaron a Foz a mediodía portando su pancarta reivindicativa. / E. C.

Cien personas participan en un viaje reivindicativo desde Gijón a Foz, en Lugo | Los usuarios critican las deficiencias del servicio y exigen más inversión en las infraestructuras en la comarca, así como mayor frecuencia horaria

BELÉN G. HIDALGOGIJÓN/FOZ.

«Porque el norte también existe. Por nuestro tren». Ese fue el lema y el motivo que llevó a cerca de un centenar de usuarios de tren del Occidente a madrugar en la mañana de ayer para participar en el segundo viaje reivindicativo en ferrocarril, de Gijón a Foz (Lugo). Se subieron al convoy vecinos de toda la comarca: Tapia de Casariego, El Franco, Castropol, Cudillero, Valdés, Ribadeo... Más de la mitad realizaron el trayecto completo y se fueron sumando a lo largo del recorrido. Todos exigieron la mejora del servicio reclamando, sobre todo, una mayor frecuencia de horarios y una inversión para la modernización de los trenes y de la infraestructura, abogando por la electrificación como alternativa, pues garantizaría que se pudiese circular por todo el territorio.

«Aunque todos los trenes pasasen según está establecido el servicio seguiría siendo deficiente, pero ahora mismo es deplorable», señaló Daniel Cuéllar, promotor de la Plataforma por la Defensa del Ferrocarril en el Occidente de Asturias, que criticó que en la última semana no hubo servicios y los usuarios tuvieron que viajar en autobuses. «El problema es que no se cumplen los servicios establecidos por falta de trenes. Todos los días se cancelan y la gente se queda tirada», reiteró Carlos Fernández Mayo, miembro de la Asociación de Usuarios de Feve-Renfe España. Además, considera un «auténtico desastre» el funcionamiento de estos autobuses, pues aseguró que hay paradas a las que no llegan. Fernández Mayo criticó que «en pleno siglo XXI no puedes ir y volver en el día a Oviedo desde el Occidente asturiano».

«Es la pescadilla que se muerde la cola. Si no hay trenes para desplazarse entre las diferentes localidades, no hay demanda de viajeros», argumentó Cuéllar. El tren permite comunicar a los vecinos de la comarca con la capital de la región y también se utiliza para acceder al hospital comarcal de Jarrio, situado en Coaña.

Este segundo viaje reivindicativo estuvo respaldado por diferentes responsables políticos tanto del ámbito local como regional. Al tren se subieron, entre otros, el diputado popular Álvaro Queipo o las alcaldesas de Tapia de Casariego y El Franco, Ana Vigón y Cecilia Pérez. «Es importante que lo vean de primera mano para defender una gestión correcta», señaló Fernández Mayo, destacando el mal estado de las vías que ralentiza la marcha de los trenes o el abandono no de los apeaderos. «Hay más implicación política y más intención de llevar a cabo estas actuaciones que estamos demandando», concluyó Cuéllar.