El rector García Granda cifra en cuatro millones el coste de bajar las tasas un 25%

El rector García Granda cifra en cuatro millones el coste de bajar las tasas un 25%
El rector García Granda, junto a la gerente, Ana Caro. / P. LORENZANA

Pide al Principado que incluya en las cuentas de 2019 tres millones por ese concepto y 11,4, para afrontar «el déficit en el gasto de personal»

ELENA RODRÍGUEZ OVIEDO.

La Universidad de Oviedo cifra en cuatro millones de euros la pérdida de ingresos por la bajada en un 25% de las tasas de la institución académica, recogidas en el pacto de presupuestos de PSOE, Podemos e IU. Según el rector, Santiago García Granda, la iniciativa es «muy positiva en cuanto a servicio público, por «la ventaja competitiva que supone para atraer alumnos de otras comunidades», pero, evidentemente, tiene una repercusión económica que la Universidad no está dispuesta a asumir en solitario el próximo año. Porque, según indicó en la Comisión de Hacienda y Sector Público (en la que los agentes sociales opinan sobre el proyecto de presupuestos) «generaría un posible desequilibrio económico-presupuestario y una merma en la calidad de los servicios» de la institución.

Según explicó, el Principado le compensará esa pérdida, porque así viene recogido en el convenio suscrito entre ambas partes. Ahora bien, advirtió de que esa transferencia le llegará dentro de un año. Es decir, no está recogida en las cuentas de 2019 para afrontar el descenso en los precios de matrícula que se aplicará ya el próximo curso, el de 2019-2020. Por eso, tanto García Granda, como la gerente de la institución académica, Ana Caro, reclamaron al Gobierno regional que incluya en las cuentas, «al menos, un 75% de este coste». Esto es, tres millones de euros. Porque -en palabras de Caro- «la fórmula actual no es buena». La institución ya lo ha experimentado este mismo año, asumiendo los 800.000 euros que supuso la rebaja de 5% anunciada en junio y que no estaba incluida en los presupuestos de la Universidad de 2018.

La Defensora del Universitario, Paz Andrés, señaló que los casos que le llegan respecto a las tasas no son muchos -diez, apuntó, a preguntas del PP-, pero la preocupación también está implícita en las consultas o reclamaciones que le llegan por la evaluación de exámenes y los suspensos y su repercusión en la consecución de becas y el pago de segundas, terceras y cuartas matrículas, «más caras».

Como reflexión personal, lanzó una pregunta: «¿La bajada debe ser lineal? Esto es, ¿para todos? O ¿debería ser en función de la renta? Porque habrá familias que necesiten una descenso del 50% y otras, en cambio, puedan costear la matrícula perfectamente».

Recorte de precios

TitulaciónAhoraDespués
Grado 1.028 771
Máster habilitante 1.512 1.134
Máster no habilitante 2.000 1.500

La presidenta del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Oviedo, Lidia Freire, ofreció datos concretos de lo que puede suponer la bajada del 25% (ver tabla anexa de primeras matrículas; los descensos son de entre 260 y 500 euros y pueden variar en función del nivel de experimentalidad de las enseñanzas y el tipo de matrícula). Tras destacar las reivindicaciones que lleva haciendo el alumnado al respecto y los consiguientes logros, «pese a que Educación se ha negado a considerarnos interlocutores válidos», apuntó que «la bajada es insuficiente, porque no elimina las desigualdades en el acceso». El horizonte «es la gratuidad», dijo a preguntas de Podemos y tras subrayar que «no compartimos las penalizaciones de la segunda y consiguientes matrículas. No suspendemos aposta, no queremos quedarnos en la Universidad de forma voluntaria». También el presidente de la Junta de Personal Docente e Investigador de la institución, Ignacio Loy, abogó por avanzar hacia la gratuidad y que nadie deje de estudiar («en Alemania una matrícula cuesta 50 euros, aquí, mil), pero se preguntó si es factible cuando en el resto de comunidades está subiendo.

El rector también trasladó otra queja en su intervención. La Universidad cifra el gasto de personal en 141,5 millones. El Principado transfiere, en este capítulo, 129,4 millones, «por lo que existe un déficit de doce millones». Y este desfase, «advirtió», «limita las posibilidades de mejora de la docencia e investigación». También trasladó su «decepción» por el «papel marginal» que se le deja a la Universidad en el Plan de Ciencia y Tecnología del Principado.