«Escuché un fuerte golpe y a todo el mundo gritando y llorando»

Alba Canide, al salir del Hospital San Agustín./Omar Antuña
Alba Canide, al salir del Hospital San Agustín. / Omar Antuña

Psicólogos de Cruz Roja se han desplazado al Hospital San Agustín para asistir a las víctimas

E. C.

«Escuché un fuerte golpe y a todo el mundo gritando y llorando». Alba Canide, una vecina de Corvera de 25 años que iba en el autobús siniestrado en Avilés hacia Gijón y que ha resultado herida, relata que no recuerda qué ocurrió poque «iba con el móvil». Solo que, de pronto, sintió un gran impacto y gritos del resto de pasajeros. Alba cuenta que perdió el móvil en el impacto y que le pidió su teléfono a otra pasajera para avisar a su familia.

Llamar a su marido en cuanto pudo salir del autobús es lo que hizo también Susana García, atendida de las heridas sufridas en brazos y piernas en el Hospital San Agustín.

Hasta el hospital avilesino, que ha atendido a la mayor parte de los heridos, han acudido numerosos voluntarios para donar sangre y también se han desplazado varios psicólogos de Cruz Roja para asistir a los afectados.