De nostalgia, piratas, venenos y máquinas

'Piratas, los ladrones del mar' es una de las exposiciones previstas en el Revillagigedo./
'Piratas, los ladrones del mar' es una de las exposiciones previstas en el Revillagigedo.

El Revillagigedo inaugura el 30 de mayo la exposición 'Yo fui a EGB', que se podrá visitar un mes | Hay programadas otras tres muestras, todas ellas de pago, que se adentran en la historia de los corsarios, las sustancias tóxicas y la ingeniería

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Cuatro exposiciones tiene ya programadas el palacio de Revillagigedo para los próximos meses. Esta nueva etapa, con muestras que requieren del paso por taquilla y en las que sus promotores alquilan el espacio a la Fundación Cajastur, se estrenó con la muestra dedicada a los inventos de Leonardo da Vinci y, tras un parón, ahora es el turno de la nostalgia de la mano de 'Yo fui a EGB', que abrirá sus puertas el 30 de mayo para quedarse hasta el 30 de junio. Todos los nacidos entre los setenta y los noventa tienen aquí una cita con la Educación General Básica y lo que significó en todos los ámbitos, desde el estrictamente pedagógico al cotidiano y el publicitario. Es un viaje a un pasado todavía muy reciente que alimenta el exitoso fenómeno 'Yo fui a EGB', que nació en 2006 en internet y fue creciendo y creciendo hasta hacerse un libro superventas. Ahora también es exposición.

Los promotores del festival Metrópoli son quienes se encargan de hacer llegar a Asturias esta exposición, mientras que Cultura Entretenida, que alumbró el proyecto expositivo de Da Vinci, tiene ya programadas otras tres exposiciones hasta 2020 para este mismo espacio.

'Mechane, hombres, máquinas y grandes piedras' es una de ellas. Busca la muestra revelar el ingenio y la astucia del ser humano desde el Neolítico hasta la era preindustrial para ganar todas las batallas de la ingeniería y ser capaz de trasladar grandes estructuras. Con un ánimo divulgativo, se exhiben las máquinas que están detrás de las grandes obras. Comisariada por Aquilino Raimundo, se estrenó en el año 2014 en el Mercado do Bom Sucesso de Oporto, donde recibió más de 30.000 visitantes. Muestra desde palancas, poleas y ruedas a cabestrantes, martinetes, una máquina para montar pequeños obeliscos, distintos tipos de grúas, palas de excavación...

'Veneno' es otra propuesta igualmente didáctica. «Todo es veneno, nada es veneno, solo la dosis hace el veneno». Lo dijo Paracelso allá por el siglo XVI y es la ley del veneno, tan real como la vida misma. El grupo Atrox, dedicado al estudio y conservación de la fauna exótica y a la divulgación, ha armado una muestra que enseña las sustancias tóxicas y algunos de sus derivados a través de un recorrido por animales, plantas, semillas, minerales y múltiples objetos. Desde la biología, la fisiología y la química se van desentrañando aspectos relacionados con los venenos, con sus mitos y leyendas, pero son las especies vivas las protagonistas y el hilo conductor de la exposición. A través de paneles se van introduciendo un sinfín de datos, se habla de bacterias, de insectos, de serpientes... Se explica cómo funcionan los venenos, se detallan sus antídotos.

Cientos de miles son los visitantes que ha tenido este proyecto en espacios que van de México a Lisboa pasando por Bruselas, Sevilla o Barcelona. Y tanta fascinación como el veneno ejercen los piratas. Ellos son protagonistas de otra de las exposiciones. 'Piratas, los ladrones del mar' navega y bucea en la aventura de estos personajes tan reales como literarios desde el mundo clásico hasta el periodo bizantino pasando por la Edad Media. Se viaja del Norte de África al Caribe y al Índico, de la isla de La Tortuga a Jamaica y Madagascar, donde existe incluso un cementerio pirata. Hay una galería de la fama, se revelan los orígenes de su bandera y se habla, asimismo, de los piratas de hoy.

La muestra presenta piezas arqueológicas originales con más de dos mil años de antigüedad, la mayoría recuperadas en excavaciones submarinas en el Caribe, otras procedentes de anticuarios de España, Italia, Siria, Líbano y Marruecos. Hay armas, monedas, instrumentos de navegación, botijas... Y se expone una selección de réplicas realistas de armas y hasta diez figuras humanas a escala real.