Traición a la amistad en el Campoamor

Daniela Mack, Anna Alàs i Jové, Corrado Rovaris, Alek Shrader y Javier Menéndez, durante un descanso de los ensayos que se desarrollan estos días en el Teatro Campoamor. / ALEX PIÑA
Daniela Mack, Anna Alàs i Jové, Corrado Rovaris, Alek Shrader y Javier Menéndez, durante un descanso de los ensayos que se desarrollan estos días en el Teatro Campoamor. / ALEX PIÑA

La ópera 'La Clemenza di Tito', de Mozart, se representará en Oviedo los días 16,18,20 y 22 de diciembre | 40 personas en escena y 45 músicos ensayan estos días en el teatro ovetense un título que nunca se había representado en la ciudad

SANDRA S. FERRERÍA OVIEDO.

Amor, traición, amistad, arrepentimiento y perdón son los ingredientes que se están cociendo estos días en el Teatro Campoamor durante los ensayos de la ópera 'La Clemenza di Tito', de Wolfgang Amadeus Mozart. Dirigida musicalmente por el maestro Corrado Rovaris, la obra -estrenada tres meses antes de l fallecimiento de Mozart- tiene, en palabras de Javier Menéndez, director artístico de la Ópera de Oviedo, «un valor musical absoluto». «Es una especie de vueltra atrás en el discurso operístico de Mozart tras 'Las bodas de Figaro'. Se comenta que 'La Clemenza de Tito' es la última ópera seria», apunta Menéndez.

Un título que faltaba en el repertorio de la Ópera de Oviedo y que promete «mucha satisfacción» para los asistentes. Con un casting de cantantes «maravilloso», vinculados todos al mundo barroco, y una producción estética «elegante y moderna a la vez» bajo la dirección de escena de Fabio Ceresa, Menéndez hizo un llamamiento a los habituales de la ópera y a los que quieran descubrirla para que acudan al espectáculo que se representará en Oviedo los días 16,18, 20 y 22 de diciembre.

La obra cuenta la historia de dos amigos, el emperador de Roma Tito y el escultor Sesto. Este último, obsesionado con Vitelia, hija del primero, le traiciona intentando matarle. «Cuando Tito descubre la traición de Sesto, para él es el fin del universo, es peor que el fin del Imperio Romano», explica Alek Shrader, que interpreta al emperador. El final quedará abierto, pues no se sabe si Sesto recibe el perdón o acaba ante los leones. Pero que el público no se equivoque. «No es una ópera de acción, es una ópera de sentimientos y de pensamientos. Con ella aprendes que todo el mundo ha sido traicionado en algún momento de su vida, y también se descubre el perdón», reconoce Shrader durante la pausa de uno de los ensayos. De Tito dice que aprendió lo difícil que es tomar decisiones «y que todo el mundo esté contento».

De las cuarenta personas que aparecen en escena, entre figurantes, coro y personajes, dos de ellas son mujeres interpretando a hombres. Es el caso de la argentina Daniela Mack -esposa por cierto de Alek Shrader-, que interpreta a Sesto. Es su debut en España. «Para Sesto, Tito es su ídolo, pero Vitelia lo tiene hechizado. Él sufre porque se debate entre matar a Tito para poder estar con la mujer que ama o ser fiel a su amigo», explica en el camerino del Teatro Campoamor. «Es un viaje emocional muy fuerte, como una montaña rusa de sentimientos», advierte. A juicio de Mack, lo mejor que Mozart hacía era «mostrar la condición humana a través de la música». El tercer amigo en discordia es Annio, interpretado por la catalana Anna Alàs i Jové. «Annio es la persona que todos querríamos ser. Es una persona con sentimientos muy puros, capaz de quebrantar la ley para salvar a Sesto. Para él, la amistad es lo más importante», reconoce.

La obra, que se estrenó en el Teatro Nacional de Praga en 1791, muestra la importancia de la amistad entre tres hombres, de estatus sociales muy diferentes, rodeados de poder, ambiciones, errores humanos, y magia. Una lucha entre el deber y el querer. La espada y la pared. Los sentimientos a flor de piel. Las entradas ya están a la venta.