Encuentran pastillas de litio y una botella de vino junto al cadáver de Blanca Fernández Ochoa

La Guardia Civil y la Policía Nacional, en la zona la que se desplegó el operativo para buscar a Blanca Fernández Ochoa. /Efe
La Guardia Civil y la Policía Nacional, en la zona la que se desplegó el operativo para buscar a Blanca Fernández Ochoa. / Efe

La investigación apunta a que la muerte de la exesquiadora fue voluntaria

JAVIER VARELA y MELCHOR SÁIZ-PARDO

El mundo del deporte sigue de luto por el fallecimiento de Blanca Fernández Ochoa. Con el paso de las horas, desde que apareciera su cadáver, se siguen conociendo detalles de qué es lo que ocurrió desde que desapareciera el 23 de agosto. El cuerpo no presentaba signos externos de violencia, por lo que la hipótesis de que había sufrido una caída o un accidente ha quedado ya descartada. De hecho, los investigadores apuntan ya, a falta de los resultados de la autopsia, a que la muerte fue voluntaria. Junto al cadáver de la exdeportista se encontraron varios estuches de pastillas, algunos sin abrir, de la medicación que tenía prescrita por los médicos que la trataban de sus problemas psiquiátricos.

Entre las pertenencias estaba también el recibo del supermercado donde el día 24 de agosto fue vista por última vez, así como las llaves de su coche; nada más que pudiera hacer pensar que pretendía pernoctar en el monte. Cerca del cuerpo también se encontró una botella de vino casi llena que los investigadores, de momento, no se atreven a aventurar que perteneciera a la exesquiadora.

Serán los forenses del Instituto Anatómico Forense de Madrid los que determinarán las causas del fallecimiento y emitirán un primer informe preliminar tras la autopsia al cadáver de la exesquiadora, que finalizó pasadas las cuatro la tarde de este jueves. Se espera que de un momento a otro se emita un primer informe preliminar sobre las causas de la muerte.

La familia lleva desde esta mañana en el Instituto Anatómico Forense y han pedido que pueda ser trasladada a Cercedilla esta misma tarde donde se llevaría a cabo el velatorio. La idea de la familia es poder incinerarla este mismo viernes en Pozuelo. Dependiendo de la decisión del juez tras la autopsia, el cuerpo será trasladado a un crematorio cercano o será inhumado temporalmente.

La exesquiadora fue encontrada este miércoles sin vida en Collado del Rey, próximo al Pico de La Peñota, donde se formó una comisión judicial que se desplazó con ayuda de la Guardia Civil a las inmediaciones del conocido pico. El hallazgo del cuerpo de la exesquiadora en la Sierra de Guadarrama ponía fin este miércoles a tres días de intensa búsqueda en la que la Guardia Civil, la Policía Nacional, los Bomberos de la Comunidad de Madrid y cientos de voluntarios batieron el Valle de la Fuenfría, los riscos de Siete Picos y los montes próximos de Madrid y Segovia.

Un guardia civil fuera de servicio que rastreaba la zona con su perra encontró el cadáver de una mujer en el Collado del Rey, una localización próxima al pico de la Peñota, una elevación montañosa de 1.945 metros de altitud que no está considerada técnicamente peligrosa por los senderistas, y que marca el límite entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Segovia.

El cadáver, según explicaron los agentes de la Policía Judicial a este periódico, coincidía con las características físicas de la exesquiadora olímpica, de 56 años, y el estado de descomposicion en el que se encontraba apuntaba a que la muerte se produjo hace al menos una semana. Llevaba como único equipaje una bandolera.

Al parecer, fue un vecino de la zona el que facilitó que la Policía pudiera acotar el perímetro de búsqueda, ya que, según aseguró a los agentes, se cruzó el pasado día 24 de agosto con Blanca, y le reconoció su intención de ascender al pico de la Peñota. El vecino lo comunicó al a Policía Local de la localidad madrileña el pasado domingo, 1 de septiembre, fecha en la que apareció el coche en el aparcamiento de Las Dehesas. Sin embargo, no fue hasta el miércoles cuando los investigadores conocieron el testimonio del vecino -tres días más tarde-, cuando la Policía Local de Cercedilla lo comunicó y fue entonces cuando llamaron al testigo para entrevistarle.

Operativo de búsqueda sin precedentes

La desaparición de Blanca Fernández Ochoa la comunicó la Policía Nacional el sábado, a través de sus redes sociales. Según el cuerpo de seguridad, la exesquiadora había desaparecido una semana antes, el día 23 en Aravaca donde vivía junto a su hermana y su cuñado. Sin embargo, unas cámaras de seguridad de un Centro Comercial de Pozuelo de Alarcón registró imágenes de Blanca Fernández Ochoa tras comprar queso en una charcutería. En las imágenes, se aprecia que llevaba ropa de montaña había comunicado a familiares que iba a pasar cuatro días en el norte, aunque sin concretar el destino.

La primera pista real se produjo cuando un corredor vio el coche de Banca Fernández Ochoa estacionado en el aparcamiento de Las Dehesas de Cercedilla, un lugar que sirve de punto de partida de muchas rutas por la sierra madrileña. Esto provocó que el campo base del operativo de búsqueda se estableciera allí ya que la familia pensaba que podría haber salido a caminar por esa zona.

El domingo se montó un dispositivo de búsqueda en la zona de la sierra de Cercedilla, el mayor de la historia de la Comunidad de Madrid, en el que participaron cerca de 500 personas, entre guardias civiles, policías nacionales, policías locales, agentes forestales, bomberos, Protección civil y voluntarios y familiares de la exesquiadora.

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