La plantilla de Alcoa asume con desconfianza que su única solución sea la oferta de Parter

Los integrantes de la 'Marcha del Aluminio' se fotografían en Pajares tras la segunda etapa. / JUAN CARLOS ROMÁN
Los integrantes de la 'Marcha del Aluminio' se fotografían en Pajares tras la segunda etapa. / JUAN CARLOS ROMÁN

La aluminera ya solo negociará con el fondo suizo, que plantea mantener el empleo al menos dos años y diversificar la actividad

EDUARDO PANEQUE / NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

La reunión de ayer entre Alcoa y el comité de empresa era vital para concretar el futuro de las plantas de Avilés y La Coruña. A la mesa se iban a sentar los inversores interesados en hacerse con las factorías, pero finalmente solo lo hizo uno, el fondo suizo Parter Capital, después de que la multinacional aluminera descartara por falta de «garantías financieras» a Quantum, el grupo propietario de Vauste, la antigua factoría de Tenneco en Gijón. El encuentro no fue como esperaban los representantes de los trabajadores, que no escondían su decepción y desconfianza ante la ausencia de un plan industrial detallado y una propuesta somera que no consideran viable. «No hay plan de negocio, no dicen nada, no hay plan industrial, números...», se lamentaba a la salida el presidente del comité de empresa, José Manuel Gómez de la Uz (CC OO), que no dudaba en reconocer que habían salido «muy mal».

Sin embargo, Alcoa defiende que ha optado por continuar con una oferta que ofrece oportunidad de futuro para las dos plantas, incluida la posibilidad de recuperar la producción de aluminio primario, y que Parter acepta una de las principales condiciones de la multinacional: mantener empleos y condiciones durante al menos dos años.

Parter es un fondo suizo que invierte en empresas con problemas o con necesidades de desarrollo, básicamente de la industria tradicional, como es la automoción, la aviación, la construcción o la maquinaria, con el objetivo de reorientar su estrategia e intentar garantizar su futuro.

Aunque la venta no está cerrada, la aluminera ya ha pedido el apoyo de los trabajadores a la operación. Fuentes de la multinacional aseguran que la contribución de Alcoa a esta excederá «significativamente» los 40 millones de euros -20 por planta- comprometidos en el acuerdo del ERE, con los que espera que se garantice el empleo y la supervivencia de ambas plantas.

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Parter Capital propone iniciar su actividad con la producción de aluminio a través de chatarra, la fundición que ahora se mantiene, para diversificarla después y arrancar las cubas de electrólisis en 2020, aunque este aspecto quedaría condicionado a contar con un precio de la electricidad competitivo, ya que es el proceso más electrointensivo -la energía supone el 40% de los costes-. Este aspecto genera un gran recelo en la plantilla, porque se fía el futuro a una factura energética que no creen que pueda bajar lo necesario y menos que se pueda plantear hasta entonces el mantenimiento de los tres centenares de trabajadores.

«No creemos que pueda ocurrir. No confiamos en que el Gobierno haga un movimiento tan claro como para tener un precio eléctrico competitivo que permita arrancar la electrólisis», señaló también desanimado Alberto Grijalbo (USO). Para Daniel Cuartas (UGT), el gran problema es que Parter no pone «ninguna garantía sobre la mesa» y solo el Ejecutivo central tiene la posibilidad de dar una solución para las fábricas, un Gobierno al que acusan de ponerse de perfil durante estos meses y no involucrarse en encontrar una auténtica salida a este problema al dejar elegir, incluso, una opción que ven peor que las que ofrecían otros inversores.

Esta tarde el comité informará a la plantilla de la situación, conscientes de que solo quedan dos semanas para agotar el plazo que dio Alcoa para encontrar un comprador. Mientras, la 'marcha del aluminio' prosigue camino de Madrid y está previsto que el lunes y el martes Parter se reúna con los gobiernos de Asturias y Galicia, que según Alcoa ya han trasladado su apoyo a la operación. Además, el miércoles 19 se ha citado de nuevo la comisión de seguimiento del ERE y el jueves habrá un encuentro con el comité europeo. En estas dos reuniones, Alcoa pedirá al comité que dé su conformidad a la operación.