'Marcha del Aluminio'

La plantilla presiona a Alcoa en Madrid para blindar su futuro a siete días de sellar la venta

La 'Marcha del Aluminio' a su llegada a Collado Villalba, última etapa del recorrido reivindicativo de once días desde Avilés. / IÑAKI MARTÍNEZ
La 'Marcha del Aluminio' a su llegada a Collado Villalba, última etapa del recorrido reivindicativo de once días desde Avilés. / IÑAKI MARTÍNEZ

Más de medio millar de personas apoyarán la movilización que discurrirá hoy entre el Santiago Bernabéu y el Ministerio de Industria

LAURA CASTROGIJÓN.

La lucha iniciada por los trabajadores de Alcoa el 17 de octubre del año pasado llegará a su fin este domingo, cuando se cumple el plazo para encontrar un comprador para las plantas de Avilés y La Coruña. El desenlace, por el momento, no está del todo claro a pesar de que la multinacional tiene, a falta de algunos «detalles», el acuerdo de venta más que avanzado con el fondo suizo Parter Capital Group. El comité de la factoría asturiana se niega a ratificar este pacto sin tener más garantías de empleo y actividad y la empresa ya advirtió de que si no apoyan esta venta, ejecutará el plan social, algo que la plantilla califica como «chantaje».

Quedan siete días para que se decida el futuro de las plantas y los trabajadores jugarán hoy una de sus últimas bazas con una movilización en Madrid que partirá a las 12 horas del estadio Santiago Bernabéu y finalizará en torno a las 14 frente al Ministerio de Industria. El comité de Avilés confía en que más de medio millar de personas la secunden, pues además del apoyo de los sindicatos y la presencia de los propios trabajadores -organizaron una huelga en la planta para asegurar la máxima participación posible-, acudirán familiares y amigos. De Asturias partirán unos seis autobuses rumbo a la capital y se espera que se sume alguno más procedente de Galicia.

El objetivo es que Alcoa dé más detalles sobre su acuerdo de venta a Parter en la reunión de mañana o, de lo contrario, los representantes de los trabajadores se negarán a ratificar el acuerdo. Son muchas, dicen, las incertidumbres que planean sobre el futuro del empleo y la actividad con el fondo suizo. La primera de ellas y la que más preocupa en estos momentos es saber qué va a pasar con los trabajadores que se encargan de las series de electrolisis -el corazón de las plantas y donde se produce el aluminio primario- hasta que vuelvan a arrancarse. Parter, que ya indicó que no pondrá en marcha las series si no hay un precio energético competitivo, asume el compromiso de mantener todos los puestos de trabajo durante dos años, pero sin la producción de las series no habrá tarea suficiente para todos. Este es uno de los motivos que llevan a los trabajadores a insistir en una reunión con el inversor, pero no el único.

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Sabedores de que las grandes consumidoras llevan años reclamando sin éxito una rebaja de los costes energéticos y dada la desconfianza que les ha generado el Gobierno central en este tema por los continuos aplazamientos en la aprobación del estatuto para las electrointensivas, la plantilla quiere saber qué alternativas baraja Parter para mantener el empleo y la actividad si nunca llegan a rearrancarse las series. El inversor únicamente señaló que tratará desde el principio de abrirse a nuevos mercados como el de la automoción, pero aún no se ha hablado de ningún proyecto concreto.

La plantilla, que desde el principio del conflicto se ha encontrado con una postura rígida por parte de Alcoa, teme que la venta no sea una solución real para el futuro de las plantas y sea Parter quien acabe cerrándolas de manera definitiva. Por eso, quieren más garantías de empleo y actividad y también tratarán de mantener el plan social firmado con Alcoa por si el inversor suizo decidiera en un futuro clausurar las instalaciones.

La «sumisión» del Principado

Foro se sumó ayer a las críticas que otros partidos políticos como Podemos lanzaron hacia el Gobierno del Principado a raíz de que este decidiera apoyar la oferta de compra de Parter tras la negativa de Alcoa a aceptar la propuesta de Quantum. «A los continuos ataques a nuestra industria del equipo de Sánchez se une la resignación y la sumisión del Ejecutivo asturiano», criticó Adrián Pumares, secretario general de Foro. El partido urge medidas que garanticen el futuro industrial de la región, especialmente tras el conflicto de Alcoa, los recortes de actividad de Arcelor y el reto de la descarbonización.