Parada política en una vía muerta

Carmen Moriyón cruza la vía de Feve cerca de la estación soterrada de La Felguera./Damián Arienza
Carmen Moriyón cruza la vía de Feve cerca de la estación soterrada de La Felguera. / Damián Arienza

Foro e IU reclaman una solución para el soterramiento del tren en La Felguera

A. FUENTELA FELGUERA

ada en una estación que se encuentra cerrada a cal y canto. Izquierda Unida y Foro centraron parte de sus mensajes en la brecha ferroviaria de La Felguera, en Langreo. Ovidio Zapico, diputado de IU y número dos de la candidatura a la Junta General, y Carmen Moriyón, cabeza de lista regional de Foro, acudieron a las obras –paradas– del soterramiento ferroviario a escuchar las quejas de la plataforma vecinal que exige el fin los trabajos que se iniciaron hace ya más de diez años.

La obra civil del soterramiento ya está finalizada, pero los trenes de la antigua Feve –que cubren el recorrido entre Laviana y Gijón– siguen circulando por la superficie. No hay noticias de la instalación de la súper estructura ferroviaria en el falso túnel a cargo del Adif –vías, catenaria y sistemas de seguridad–, lo que también mantiene en vía muerta la urbanización exterior por parte del Principado.

Zapico reclamó al Gobierno central la firma inmediata del convenio que permitirá la finalización del soterramiento y exigió la puesta en marcha del Plan de Cercanías «para terminar con el deterioro que sufre el transporte ferroviario en la comunidad autónoma». Una fórmula de gestión sería, apuntaba, la transferencia de las competencias para crear una entidad similar a Euskotren, que gestiona la red de vía estrecha en el País Vasco.

Por su parte, Moriyón –tras atender a las explicaciones de los miembros de la plataforma– afirmó que es preciso «aportar soluciones». Dijo comprender perfectamente «la impotencia de los vecinos de Langreo que llevan muchos años de retrasos con unas obras empezadas; porque en Gijón –lo dice tras firmar el plan de vía de la ciudad como alcaldesa– peleábamos por una planificación, unos plazos y un presupuesto. Aquí la sensación es más frustrante porque el proyecto ya se inició, porque se anunció muchas veces que habría partidas para su conclusión y, continuamente, hay cambios de planes con la consecuencia de tener unos trabajos de ejecución paralizados», añadía la candidata.