'Gran Hermano', bajo sospecha

'Gran Hermano', bajo sospecha

Una jueza ve indicios de un delito de «abuso sexual» en el comportamiento de un exconcursante del 'reality show'

S. ZAMORA

La gran fiesta que 'Gran Hermano Revolution' organizó en su edición de 2017 para sus concursantes en la casa de Guadalix de la Sierra (Madrid) dejó una resaca que aún perdura. Se sirvió alcohol y eso pasó factura. La celebración acabó mal, con una denuncia de por medio, en la que Carlota Prado acusaba a José María López de un supuesto «abuso sexual con penetración». Ahora, dos años después de aquella aciaga noche y, concluida la instrucción del caso, la jueza de Colmenar Viejo podría sentar en el banquillo al exconcursante.

La magistrada da un plazo a las partes para que decidan si acusan, al considerar que hay indicios de delito y que él estaba consciente mientras ella se encontraba ebria. Una de las cámaras lo grabó todo y esas imágenes, tomadas en la madrugada del 3 al 4 de noviembre y que la organización del 'reality' aportó a la investigación, se han convertido en pieza clave.

Según el escrito judicial, que avanza 'El Confidencial', José María realizó movimientos bajo el edredón «que aparentemente pudieran consistir en penetraciones» y, por tanto, se podría enfrentar a un delito de abuso sexual, penado en la actualidad con entre uno y tres años de prisión.

El abogado del exconcursante recurrió el escrito, pero la Audiencia Provincial de Madrid ratificó su decisión el pasado 25 de julio. El letrado insiste en que su defendido es inocente, pero la jueza ve contradicciones en sus declaraciones.