Cimavilla marcha al ritmo de los cabezudos

Los cabezudos, en su recorrido por el barrio de Cimavilla. / CAROLINA SANTOS
Los cabezudos, en su recorrido por el barrio de Cimavilla. / CAROLINA SANTOS

Porceyo homenajea a sus mayores, Pescadores reparte más de 280 bollos preñaos y Moreda disfruta de los títeres

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Cimavilla amanecía ayer con tantas ganas de sudar la verbena del viernes que la salida de la primera Escorribanda por l'Atalaya se adelantó media hora. A mediodía habían cruzado la meta, lengua afuera, prácticamente los doscientos deportistas que se inscribieron en la carrera. Los había de todas las categorías, desde 'guajes pequeños' hasta 'mayorones'.

Antes de echar a correr atendieron una breve lección de historia a cargo de Kike Ovies, del Patronato Deportivo Municipal, que se encargó de recordar que en el mismo recorrido que atravesarían sudorosos hubo en su día una capilla, la de Santa Catalina, y un faro con el mismo nombre que fue demolido en 1898 para dejar espacio a la batería de cañones que habría de defender la ciudad en caso de un posible ataque de Estados Unidos. Con esta unión de cultura y deporte inició el Barrio Alto la penúltima jornada festiva, que prosiguió con una sesión vermú por las distintas plazas en las que el rugido de los coches y motos antiguos ensordecía las conversaciones. Por la tarde, cabezudos y gigantes volvieron a tomar las calles antes de que la orquesta Pasito Show cogiese el relevo. Hoy, la décima jornada de fiestas en el Barrio Alto comenzará con una misa en honor a la patrona y una ofrenda floral a Fleming. Hacia las tres de la tarde, cientos de vecinos volverán a reunirse en torno a la mesa en el Cerro y el grupo de baile Bambalinas amenizará la sobremesa, que irá seguida de una actuación musical. A las ocho de la tarde, la procesión de Nuestra Señora de la Soledad cerrará otra popular edición de los festejos del barrio.

También en Pescadores empezaron la fiesta de la Virgen de la Soledad a mediodía, con un multitudinario reparto de más de 280 botellas de vino y bollos. Aproximadamente el mismo número de personas que disfrutaron de la cena de hermandad. Antes disfrutaron de la charanga Perdíos de los Nervios y luego, sin discriminación de edad y con el único requerimiento de buen humor y ganas de pasarlo bien, los romeros participaron en los 'juegos para todos'. Silla musical, carrera de huevos, globos y palo al caldero fueron el calentamiento para la verbena del grupo Taxi. Entre baile y baile aprovecharon para entregar los premios y pasada la medianoche, bajo una lluvia de fuegos artificiales, entonaron la canción de la parroquia. Si el tiempo acompaña, esta mañana saldrán ataviados con los viejos trajes del oficio para procesionar la imagen hacia la Rula y después llevarla en barco.

Otro barrio en fiestas, Moreda, lo apostó todo a la tarde. Cambió la siesta por un disputado campeonato de petanca. Después, y para deleite de pequeños y mayores, 'Bailadera títeres' ofreció una representación, pero la gran triunfadora fue la sesión nocturna de zumba. Al ritmo de cumbia, salsa y merengue los vecinos demostraron sus dotes aeróbicas en la plaza la Habana, y para no perder el ritmo siguieron bailando hasta la madrugada con la orquesta 'Trapecio'. La alborada despertará al barrio temprano para llamar a los vecinos al reparto de mesas, sillas, bollo y botella de sidra y prepararlos para la comida de hermandad en el parque. Cuando ya hayan reposado el festín tocará recordar la infancia jugando a zancos, lecheras, chapas y peonzas y bailar con la orquesta Paréntesis.

Día de la tercera edad

Este sábado, en Porceyo, los mayores fueron protagonistas. También los vecinos fallecidos fueron honrados con una misa, procesión y bailes del grupo folclórico La Alegría, tras lo cual más de 170 personas se sentaron alrededor de la mesa para homenajear a América Sánchez Suárez y Manuel González, de 84 años.

 

Fotos

Vídeos