Contrueces marca el ritmo festivo

Exhibición de baile por Danza Vanesa, en el prau de la fiesta de Contrueces. / HUGO ÁLVAREZ
Exhibición de baile por Danza Vanesa, en el prau de la fiesta de Contrueces. / HUGO ÁLVAREZ

El barrio celebra sus fiestas con los bailes de Danza Vanesa y una gincana infantil | «Estamos muy contentos y con ganas ya de repetir», afirman en Fontaciera después de su primer encuentro hípico

IVÁN OTERO GIJÓN.

Los bailes iniciaron con fuerza el segundo día de celebraciones en Contrueces. Al ritmo que marcaba el grupo Danza Vanesa comenzó a moverse la gente por el prau de la fiesta, en la zona sur del parque de Los Pericones. Niños y adultos disfrutaron de esta exhibición de danza, una de las novedades que presentaban este año los festejos. Tras la demostración, los más pequeños continuaron a tope. Y esta vez eran ellos los protagonistas, que fueron puestos a prueba en la gincana infantil. La tarde prosiguió entre música y un gran ambiente festivo, que no paró ni con la noche. Todo lo contrario. Se puso el sol y comenzó la verbena, amenizada por la orquesta Nebraska, que hizo un parón para disfrutar de los fuegos artificiales, previstos a medianoche, que tan típicos son en la ciudad. Las fiestas, que se prolongan hasta el lunes, continúan hoy. A la una de la tarde, se celebrará un desfile canino, al que seguirá una corderada. Por la noche sonará de nuevo la música con otra verbena, la penúltima de los festejos de este años.

El segundo día de festividad en Fontaciera se inició ayer con un encuentro hípico al que siguió una ruta, también a caballo, por la parroquia de La Pedrera. Los participantes en la que fue la primera edición de esta iniciativa, quedaron «muy contentos y con ganas de repetir», comentaban. La comisión reconocía estar «feliz» por el resultado de la actividad. También, expresaba su confianza en que «el año que viene acudirá más gente».

Más tarde, a las dos, el prau de la fiesta congregó a un centenar de personas para degustar los dos menús ofertados por la nueva cocina. Se repartieron 70 raciones de cordero a la estaca y 35 de marmitako. «Más de lo previsto», asegura Pedro Gil, presidente de la comisión de fiestas. Sin embargo, la «noche fuerte», como dice, triplicó la asistencia. El gran ambiente se juntó con la buena temperatura y vecinos y amigos de Fontaciera se reunieron para cenar los platos y raciones que sirvió la cocina.

A lo largo de la tarde los niños fueron los protagonistas. Primero con los juegos y después con la chocolatada. A las ocho y media se hizo una pausa para celebrar, en la capilla de San Roque, la misa en honor a los difuntos de la parroquia. El día concluyó muy animado con la última verbena, que estuvo amenizada por el dj Pablo Gil, de Laruelo Eventos. Mañana, día grande, se cierran las fiestas con la tradicional gran fabada. «Contamos con más de 250 reservas y esperamos más», cuenta la comisión. Además, se repartirá gratis entre la gente que acuda un bocadillo de ocho metros relleno de tortilla, picadillo, lomo y calamares, entre otros productos.