El Pentágono prepara el envío de tropas al Golfo Pérsico

El Pentágono prepara el envío de tropas al Golfo Pérsico

La Casa Blanca habría recibido este jueves planes para desplegar entre 5.000 y 10.000 soldados con objeto de reforzar la seguridad ante las tensiones con Irán

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

A final de marzo el gobierno de Donald Trump consideró «una provocación» que dos aviones rusos con cien soldados aterrizaran en Caracas. ¿Qué pensarán los ayatolás iraníes cuando vean llegar diez mil tropas estadounidenses a la región? Eso es lo que preocupa al senador demócrata Angus King ante los planes de la Casa Blanca, que este jueves recibió un parte del Pentágono sobre el futuro despliegue de tropas en el Golfo Pérsico.

«No creo que el presidente quiera una guerra con Irán, de hecho no creo que ninguna de las partes quiera una guerra», dijo a MNSBC el senador que se sienta los comités de Servicios Armados e Inteligencia. «El peligro es calcular mal. ¿Quién está provocando a quien?», se preguntó. En Washington la solicitud que hiciera el Consejero de Seguridad Nacional John Bolton al Pentágono para presentar un plan defensivo que incluya el envío de hasta 100.000 tropas a la región, según filtrase The New York Times, se ve como una acción puramente preventiva y disuasoria. «La cuestión es cómo se lo tomará Irán. A veces las guerras empiezan por accidente, y ese es el mayor peligro que enfrentamos».

Tal vez por eso el Pentágono solo ha presentado un plan para desplegar entre 5.000 y 10.000 tropas, según Associated Press, pero al haber ocurrido a puerta cerrada se desconoce si eso podría ser sólo la primera fase. «De acuerdo a nuestra política bien establecida, no vamos a discutir o especular sobre supuestas operaciones futuras o planes», zanjó el portavoz del Estado Mayor coronel Patrick Ryder.

De materializarse supondría un peldaño más en la escalada militar que comenzó a principios de mes con el envío de un portaviones de guerra equipado con cuatro bombarderos B-52, además del movimiento de baterías antiaéreas con misiles Patriots a un país sin especificar de la región.

El Departamento de Estado también ha ordenado la evacuación de todo el personal que no sea esencial en la embajada de EE UU en Irak. Apenas el domingo pasado esta sede diplomática, la mayor de EE UU en el mundo, fue el blanco de un misil que no llegó a aterrizar dentro de las instalaciones. No hubo heridos ni nadie reclamó la autoría, pero el Pentágono asegura que fue disparado desde la zona este de Bagdad, ocupada por milicias chiítas que respalda Irán.

Lo que preocupa a los observadores es la falta de estrategia por parte del gobierno de Trump, algo que la congresista demócrata Abigail Spanberger considera «profundamente perturbador». El propio Trump ha reconocido que es él quien tiene que «atemperar» los instintos bélicos de Bolton, que se ha hecho con el poder militar del gobierno ante la falta de un secretario de Defensa desde la dimisión de James Mattis en Navidad. Hace dos semanas Trump nominó para el cargo al ingeniero de Boeing Patrick Shanahan, que ocupa el puesto en funciones, lo que consolida el poder de Bolton.