Cinco siglos predicando en Mestallón

Un momento de la misa conmemorativa en la iglesia de Santo Domingo, que se llenó. / FOTOS DE ALEX PIÑA
Un momento de la misa conmemorativa en la iglesia de Santo Domingo, que se llenó. / FOTOS DE ALEX PIÑA

Los dominicos celebran sus 500 años en Oviedo con una misa de Acción de Gracias | El arzobispo Jesús Sanz Montes, fraile franciscano, firmó una copia de la donación a la orden de la capilla de San Pedro Mestallón

D. LUMBRERAS OVIEDO.

La comunidad de los doce frailes dominicos celebró ayer en la Iglesia de Santo Domingo el quinto centenario de la presencia de la orden en la ciudad. Lo hicieron con una misa presidida por el arzobispo, Jesús Sanz Montes. En una homilía improvisada y emotiva, con el templo completamente lleno, el mitrado recordó su condición de franciscano y quiso dar a los dominicos, «el mismo abrazo que esta representado en el retablo mayor de la iglesia, entre San Francisco y Santo Domingo». Todo lo contrario a 'El nombre de la rosa'.

A la celebración acudieron también sacerdotes de otras parroquias ovetenses, como La Corte o La Tenderina. Terminada la misa de acción de gracias, como símbolo de la renovación, el arzobispo y el prior de los dominicos, Salustiano Mateos, «para sellar así nuestro futuro con renovada ilusión» estamparon sus firmar sobre una copia del documento original de la fundación de hace cinco siglos. Lo trajeron, con gran pompa, personas ataviadas como en el siglo XVI, que tocaban el laúd.

Tras las ceremonias, religiosos y feligreses compartieron un bollo y una sidra en alegre confraternización. Las celebraciones concluyeron con un concierto del Coro de la Fundación Princesa de Asturias, dirigido por José Esteban García Miranda. Interpretaron un concierto sacro con temas variados, desde el 'Pater Noster' de Piotr Thcaikovsky hasta 'O vos omnes' de Pau Casals, pasando por tres himnos sagrados del compositor soviético y alemán Alfred Schnittke.

El próximo curso habrá conferencias educativas y teológicas para recordar la efeméride

Fue precisamente un 23 de junio, pero de 1518, cuando el obispo Diego de Muros donó la casa y ermita de San Pedro de Mestallón a Fray Pablo de León y sus compañeros dominicos, para que levantasen el Convento de Nuestra Señora del Rosario. «La condición era que nos hiciésemos cargo de la pastoral, porque no debía de haber muchos predicadores. También, que nos dedicáramos a la enseñanza, sobre todo universitaria», rememoró el prior.

Los dominicos son conocidos sobre todo por su labor docente con niños, que comenzó en 1908. Tras la guerra, introdujeron en Oviedo la gimnasia sueca y, de la mano del famoso padre Valdés, el hockey. Son muchos sus exalumnos célebres: el exministro Gustavo Suárez Pertierra, el ilusionista Anthony Blake, el expresidente regional Juan Luis Rodríguez-Vigil o el exalcalde Antonio Masip, que estuvo presente.

Además, Mateos adelantó que el de ayer fue solo el primero de los actos del quinto centenario: «El próximo curso tendrán lugar conferencias desde dos vertientes, la educativa y otra teológica, sobre la presencia de la religión en la sociedad». Se baraja asimismo «algún concierto y alguna publicación» y «quizá una exposición de un escultor dominico, Miguel Iberertegui».