El excomisario de Oviedo se reincorpora como jefe de la División Operativa en medio de la polémica

El excomisario principal, José Manuel López, junto al concejal de Seguridad, Ricardo Fernández y el alcalde, Wenceslao López, en la presentación de los nuevos coches de la Policía Local. / PIÑA
El excomisario principal, José Manuel López, junto al concejal de Seguridad, Ricardo Fernández y el alcalde, Wenceslao López, en la presentación de los nuevos coches de la Policía Local. / PIÑA

El sindicato policial SIPLA reclama una comisión de investigación apuntando a los cargos políticos municipales

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

José Manuel López, el excomisario principal de la Policía Local de Oviedo cesado por el alcalde el pasado viernes, decidió ayer anular sus vacaciones e incorporarse a su nuevo puesto en la División Operativa. López disfrutaba de su primer día de asueto y tenía previsto volar a Mallorca, según declaró, cuando el martes pasado fue requerido por la UDEF para prestar declaración en el marco de la 'operación Enredadera', que investiga el supuesto amaño de contratos de seguridad en una cincuentena de ayuntamientos de toda España. Según confirmaron fuentes municipales, López, tras recomendaciones de su abogado, se personó en el edificio de Seguridad Ciudadana de Rubín por la mañana. La aparición del excomisario no sentó bien en parte de la plantilla y sindicatos que solicitan al Ayuntamiento medidas más contundentes.

Porque el cese de López, en realidad, fue una permuta en el escalafón con el ascenso de Luis Manuel García Pena, hasta el viernes al mando de la División Operativa, puesto que ahora ocupa el caído en desgracia y del que varios de los sindicatos recelan. En el punto de mira está el contrato que el Ayuntamiento tiene con Gespol y que data de 2010, para la aplicación de las PDAs de lo policías.

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El viernes, los sindicatos, a excepción de SIPLA, solicitaron una investigación interna así como que se tomaran medidas dentro de la 'casa'. Ayer, contactados por este medio, reiteraron la petición al equipo de gobierno porque temen que los dos investigados -junto a López también prestó declaración el responsable del gabinete técnico-, todavía en el cuartel, puedan perjudicar la labor del juez instructor o tratar de «inculpar a otros trabajadores».

SIPLA, Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias, no concordaba con algunos puntos alcanzados por STAO, SAS, UGT y CCOO la pasada semana; sin embargo, ayer «exigió» una comisión de investigación para esclarecer los motivos de que López y un segundo mando estén siendo investigados.

«¿Únicamente interviene el jefe de la Policía Local para la firma de contratos? Si no fuese así, ¿cuáles son los órganos con esa capacidad de decisión?» se preguntó el sindicato, mayoritario en la Policía Local de Oviedo, para «exigir» la apertura de una comisión de investigación que, hasta ahora, en el Ayuntamiento de Oviedo solamente había pedido Somos.

La pregunta no es capciosa pero con los antecedentes Agustín de Luis, antecesor de López al mando del servicio, condenado por alterar un atestado, y el reparto indiscriminado de tarjetas de aparcamiento a según quién, peca de inocente.

En la cronología de la semana pasada, además, el Ayuntamiento paralizó el contrato de Modernización de la Policía Local, que ha pasado por múltiples vicisitudes en los pliegos.

El concejal de seguridad Ciudana, Ricardo Fernández, preguntado acerca de la solicitudes SIPLA, explicó que «quiero que se investigue absolutamente todo» pero indicó que «se tiene que hacer con rigor y sin montar una escandalera que deje por los suelos un servicio que, salvo contadas excepciones, es intachable».

 

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