LibrOviedo cierra con 60.000 visitantes

Visitantes en LibrOviedo, que cerró ayer sus puertas con un nuevo éxito de visitas y ventas en Trascorrales. / FOTOS: ALEX PIÑA
Visitantes en LibrOviedo, que cerró ayer sus puertas con un nuevo éxito de visitas y ventas en Trascorrales. / FOTOS: ALEX PIÑA

La feria del libro culmina su XXVI edición unos números «equiparables» a los del 25 aniversario | 'La vida en cuatro letras', de Carlos López Otín, es el libro más vendido en esta edición, dedicada a la poesía y a los autores asturianos y ovetenses

ALBERTO ARCE OVIEDO.

La feria del libro de Oviedo que organiza la asociación de libreros de la capital del Principado, LibrOviedo, dijo adiós ayer a las tres de la tarde a su XXVI edición entre gaitas, tambores y un gentío alborotado. «Una de las mejores» desde su traslado a Trascorrales, con más de 60.000 visitantes y varios miles de ejemplares vendidos de los 10.000 expuestos para ojear, ver, tocar y comprar. Un cómputo total de ventas y visitas muy similar al del año anterior, cuando se batieron todos los récords por el 25 aniversario de la cita. Así lo declaró la presidenta de los libreros, Mar Prieto. En total, 55 actividades (nueve menos que en la edición anterior) colmaron el catálogo cultural de estos diez días con una temática central, la poesía, que ha puesto el foco en los autores y editoriales locales para relanzar la lírica, relegada en los últimos tiempos al más minúsculo espacio del cajón de novedades. Todo ello, intercalado con la narrativa del máximo nivel y los talleres y veladas para niños.

En ese sentido, en el de las ventas, el profesor Carlos López Otín fue el autor más laureado de esta edición, congregando a varios cientos de personas durante su presentación, y su obra, 'La vida en cuatro letras', se posicionó como la líder indiscutible de la lista de ventas de este LibrOviedo 2019. Asimismo, la ovetense Ana Lena Rivera obtuvo un cálido segundo puesto con su novela 'Lo que callan los muertos', que según la organización, «cosechó un gran éxito».

En el modelo organizativo de esta edición, idéntica a las últimas, los catorce libreros participantes (uno menos que en 2018) se distribuyeron los títulos para ofrecer una mayor variedad de referencias y convertir a la antigua plaza del Pescado de Trascorrales en una gran librería dividida en secciones con una caja de beneficios común. Una iniciativa pionera en España en lo que respecta a este tipo de eventos del libro.

De cerrar la última jornada de la feria se encargaron, desde esferas totalmente distintas del oficio literario, la escritora Aitana Castaño, que acudió para presentar su libro de relatos sobre la minería en Las Cuencas, 'Los niños de humo'; y el periodista Vicente Vallés, que abarrotó el recinto para hablar de su último trabajo de investigación, 'El rastro de los rusos muertos'. La obra de Vallés, que sirvió de colofón final, no tardó en estar en manos de los presentes. El tema, la injerencia rusa en los comicios estadounidenses de 2016 que le dieron la victoria al polémico Donald Trump y el rastro de cadáveres de diplomáticos, periodistas y espías rusos que ha ido quedando tras ese proceso.

«Ilusionados»

Por su parte, los libreros de Oviedo ya cuentan los meses que faltan para celebrar la vigésimo séptima edición de la feria del libro. Así, Patricia Hevia (librería Aldebarán) destacó el gran número de niños que se pasaron por Trascorrales durante estos días y, aunque lamentó el hecho de que el paseo de los Álamos «fuese más transitado», calificó de «éxito» el LibrOviedo 2019.

A su lado, Paloma García (El tesoro del dragón de la lluvia) corroboró esto último y aplaudió la «pasión lectora» de los pequeños ovetenses. «Los niños tienen que leer para no perder la imaginación, asistir a los cuentacuentos cuando son muy pequeños para que comiencen a interesarse y, sobre todo, los padres tienen una labor muy importante en ese sentido», abundó. Además, Luis Martín, expresidente de la Asociación de Libreros de Oviedo, encargado de la parte lírica de la feria, manifestó el «aumento de autores jóvenes» en el terreno poético, pero lamentó el hecho de que las ventas no hayan «aumentado tanto como esperábamos» en este terreno.