El Gobierno estudia trasladar los restos de Franco al cementerio de El Pardo

Imagen de archivo de los trabajos de recuperación de las víctimas de la Guerra Civil en una fosa encontrada en Pinilla de la Valdería (León)./EFE
Imagen de archivo de los trabajos de recuperación de las víctimas de la Guerra Civil en una fosa encontrada en Pinilla de la Valdería (León). / EFE

El Vaticano reitera por escrito al Gobierno que «no se opone a la exhumación» del dictador | Para exhumar los restos es necesario el permiso los monjes benedictinos que regentan la abadía del Valle de los Caídos

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

El Gobierno estudia trasladar los restos de Francisco Franco al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, en el que está enterrada su esposa, Carmen Polo. Pero para proceder a la exhumación del cadáver necesita el permiso de los monjes benedictinos que regentan la abadía del Valle de los Caídos, y por el momento no muestran ninguna disposición a concederlo.

Franco nunca mostró su voluntad de ser sepultado en la cripta del monumento de la sierra de Madrid. Fue una decisión del entonces presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, que fue refrendada por el rey Juan Carlos. Según algunas fuentes, su deseo era ser enterrado junto a su esposa en el cementerio de El Pardo, y el Gobierno socialista se va a aferrar a ese dato, aunque es de difícil verificación, para trasladar allí el féretro una vez que se cumpla la próxima semana el periodo de 15 días de alegaciones concedido a la familia del dictador. No es la única alternativa, pero parece la más viable, afirman fuentes gubernamentales.

El acuerdo del Consejo de Ministros aprobado el pasado viernes señala que el lugar para la reinhumación de Franco debería de ser «viable». Un requisito que descarta la cripta de la catedral de la Almudena, en el centro de Madrid, que por «razones de seguridad» quedó descartado tras un informe de la Delegación del Gobierno. En ese documento se alertó del peligro de convertir a la catedral en centro de peregrinaje de los nostálgicos del franquismo o de grupos de ultraderecha.

La familia y la fundación Francisco Franco, sin embargo, están enrocadas en que la tumba sea la de la Almudena, en la que reposan los restos de la única hija del dictador y su marido. Los nietos confían, además, en que el recurso que presentaron en el Supremo frene los planes gubernamentales.

El Gobierno, sin embargo, está dispuesto a actuar sin esperar a que el alto tribunal resuelva dado que la decisión judicial puede demorarse varios años. El Ejecutivo, afirman fuentes gubernamentales, no necesita el parecer judicial para culminar el proceso administrativo que inició el verano pasado para trasladar los restos de Franco.

Lo que sí tiene decidido el Gobierno es que los familiares del dictador estén presentes en el momento de la exhumación. «No se hará de madrugada ni a escondidas», apuntaron las fuentes consultadas. El acuerdo del Consejo de Ministros recoge «el derecho de los familiares a estar presentes» tanto en la extracción del féretro de la tumba, como en el traslado y la nueva inhumación de los restos.

Negativa de los benedictinos

Pero puede surgir un problema con los monjes benedictinos que administran y viven en la abadía del Valle de los Caídos. El acuerdo del Consejo de Ministros aprobado el pasado viernes señala que «se ha requerido la correspondiente autorización a la comunidad benedictina a cuyo cargo se encuentra la Basílica del Valle de los Caídos».

Los religiosos, o al menos su prior, Santiago Cantera, no están dispuestos a permitir el traslado. El superior de los monjes señaló en una entrevista publicada el pasado domingo en el diario La Razón que «no se puede tocar el cuerpo de un difunto que se encuentra en un templo custodiado por una orden religiosa». La Abadía, sin embargo, es propiedad de Patrimonio Nacional aunque la regenten los religiosos.

El Gobierno, prosiguió Cantera, «ha fracasado con Franco» porque actuado «desde el desconocimiento, desde la ignorancia con prepotencia y odio». El prior, conocido por sus planteamientos conservadores, explicó que su negativa no es una decisión personal, obedece, dijo, a que la familia de Franco no autoriza el traslado de su abuelo. «Si la familia lo quisiera nosotros no tendríamos problema, pero nosotros no podemos dar una autorización sin la autorización de la familia», comentó Cantera el pasado lunes tras un acto académico en Madrid.

Apoyo del vaticano

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ha escrito una carta a la vicepresidenta del Gobierno español, Carmen Calvo, en la que reitera que el Vaticano «no se opone a la exhumación» del dictador Francisco Franco. El portavoz interino de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, explicó que «Parolin ha enviado una carta a la vicepresidenta del Gobierno español en la que reitera la posición de la Iglesia, es decir, que no se opone a la exhumación de los restos de Francisco Franco».

El pasado 5 de enero, Gisotti dijo en una nota que la exhumación de los restos de Franco que el Gobierno español trata de llevar a cabo era un asunto concerniente a la familia, al Gobierno de Pedro Sánchez y a la Iglesia española. «Sobre el traslado de los restos de Franco no tengo nada que agregar con respecto a lo ya afirmado por la Santa Sede, o sea, que el asunto concierne a su familia, al Gobierno español y a la Iglesia local», afirmó entonces.