El Princesa de la Concordia cierra los Premios

Los miembros del jurado del Premio Princesa de Asturias de la Concordia se mostraron así de distendidos antes de que diesen comienzo las deliberaciones. /  FOTOS: HUGO ÁLVAREZ
Los miembros del jurado del Premio Princesa de Asturias de la Concordia se mostraron así de distendidos antes de que diesen comienzo las deliberaciones. / FOTOS: HUGO ÁLVAREZ

Los miembros de los patronatos de la Fundación otorgan este reconocimiento, al que optan 34 candidaturas de 21 nacionalidades El Ateneo Español de México, entre los favoritos del último de los galardones de esta edición 2019

A. VILLACORTAOVIEDO.

El Premio Princesa de Asturias de la Concordia tuvo ayer sabor a despedida en el Hotel de la Reconquista. Y no solo porque, tradicionalmente, este sea el último de los ocho galardones que año tras año se conceden en Oviedo, sino porque esta es la última edición para algunos de los encargados de fallarlo, como el presidente del Principado, Javier Fernández, o la hasta ahora alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, que excusó su ausencia. Y es que, a diferencia de lo que ocurre con el resto de los Premios, el jurado del Princesa de la Concordia está integrado por miembros de los patronatos de la Fundación. Entre ellos, el jefe del Ejecutivo regional y los alcaldes de las principales ciudades asturianas.

Allí estaba, por tanto, Wenceslao López, que recibió a las puertas del Reconquista a Fernández con una sonrisa que invitaba a la concordia tras discrepancias pasadas y que, al igual que el presidente autonómico, guardó silencio sobre el complejo escenario abierto en el Ayuntamiento de la capital después de que trascendiese que los socialistas han mantenido una reunión con Ciudadanos para explorar la alternativa de un gobierno de centroizquierda y descabalgar así al vencedor de las elecciones, Alfredo Canteli, de la Alcaldía. Contactos que proseguirán hoy también entre los populares y los naranjas, advertencia de Barbón mediante.

Pero ayer lo que tocaba -al menos, de cara a la galería- era deliberar sobre las treinta y cuatro candidaturas de veintiún nacionalidades que concurren a este galardón. Unas deliberaciones que se iniciaron con puntualidad casi británica en el Salón Covadonga del Hotel de la Reconquista inmediatamente después de que se realizase la foto oficial del jurado, posado que Javier Fernández abandonó compartiendo confidencias con el expresidente Pedro de Silva.

El que sí habló a las claras sobre sus preferencias fue el armador astur-mexicano Antonio Suárez, quien anunció a EL COMERCIO que su voto está claro y que será para el Ateneo Español de México, la institución fundada en 1949 para promover la cultura y la ciencia españolas en el país latinoamericano y que fue creada por la comunidad exiliada tras la Guerra Civil. Un centro que, como recuerda el propio Ateneo en su página web, se ha destacado por «una lucha por un mundo mejor, por un perfeccionamiento de las instituciones democráticas humanas, por la fraternidad y por la justicia que algún día dominarán las relaciones entre los pueblos y los hombres».

Y si el 'rey del atún' barrerá para México, otra de las integrantes del jurado, la empresaria Alicia Koplowitz Romero de Juséu, marquesa de Bellavista, dejó caer que ella se decantará por alguna persona o institución de la UE: «A mí lo que me gusta es Europa». Un tira y afloja entre más de una treintena de personalidades del que hoy saldrá el fallo que se hará público a mediodía en la capilla del hotel. Las incógnitas municipales, entre tanto, deberán esperar hasta el sábado para ser despejadas al fin.