«La habitación quedaba blanca con los rayos, como en una película de terror»

La entrada al residencial de Los Alcázares del Montepío, en Murcia, totalmente anegada por la lluvia. / Montepio de la Minería

500 asturianos vivieron las lluvias torrenciales desde el residencial del Montepío de la Minería de Los Alcázares, uno de los municipios más afectados

O. PANDIELLO

Unos 500 asturianos amanecieron ayer aislados en el municipio murciano de Los Alcázares, uno de los más afectados por la gota fría que estos días azota el levante español. Se trata de decenas de familias que pasaban sus vacaciones en el Residencial La Minería, situado en la urbanización de Los Narejos, propiedad del Montepío de la Minería. Según informó la entidad mutualista en la mañana de ayer a través de un comunicado, pese a las fuertes lluvias no se produjeron «daños de ningún tipo, más allá de las humedades producidas por el embalsamiento de las aguas. Pero lo más importante, no hubo ningún daño personal».

Pese a que no hubo que lamentar daños de calado, uno de los asturianos que vivió la tormenta desde dentro del residencial, Bernabé Velasco, explicó ayer a este periódico que la tormenta que asoló la comunidad durante la madrugada fue «impresionante» por su intensidad y, sobre todo, por su duración. «Sobre las diez de la noche el cielo se empezó a poner negro, muy negro. En ese momento ya cayeron cuatro gotas. Después, a las once menos cuarto, empezó a llover y a tronar: cayó una tromba grandísima. Como si abrieran el grifo y no lo cerraran», explica.

Los asturianos que estos días pasaban sus vacaciones en Los Alcázares ya estaban avisados de las previsiones meteorológicas. La realidad, sin embargo, superó todas las expectativas. «Hasta las siete de la madrugada, más o menos, no paró de llover. La habitación quedaba blanca con cada rayo, como en una película de terror. La verdad es que llovió y tronó como nunca había visto, impresionante», relata Velasco.

A media tarde de ayer, el director del residencial del Montepío confirmó que las lluvias ya habían cesado y que el acceso al residencial ya se había restablecido con normalidad. «Salvo el barro que ahora queda por toda la calle, ya podemos entrar y salir como siempre. Otra cosa es lo del centro del pueblo, que nos queda a cuatro kilómetros», señala José Manuel López, director del residencial de Los Alcázares.

Tal y como comenta López, se da la circunstancia de que el residencial de Los Alcázares está situada lejos de la «zona cero» del temporal, que afectó sobremanera a la zona central del municipio. Es por ello que el presidente del Montepío, Juan José Pulgar, ofreció al alcalde de Los Alcázares todo el apoyo y el soporte necesario para dar cobijo a las familias que han tenido que ser desalojadas. «Damos nuestro ánimo al alcalde y nos ponemos a su disposición, ofreciéndole ayuda solidaria de acogida en los apartamentos libres así como alimento», ofreció Pulgar.

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El temporal, que remitió en la mañana de ayer tras una noche muy virulenta, mantuvo anegada la entrada al residencial durante varias horas, lo que obstaculizó el acceso al recinto a buena parte de sus trabajadores. Algunos de ellos ni si quiera pudieron abandonar sus hogares debido al alto nivel que alcanzó el agua. Según reza el comunicado de la mutualidad minera, Pulgar «ha enviado un mensaje de tranquilidad para todo el colectivo asturiano, especialmente, aquellos que han estado muy pendientes de sus familias en Los Alcázares, con la confianza de que en las próximas horas mejore el tiempo».

También se interesó por la situación de los asturianos el presidente del Principado, Adrián Barbón, quien llamó al responsable del residencial murciano para conocer de primera mano la situación de los asturianos presentes allí.