Sporting | La Mezquita para cambiar de historia

Cofie, en el entrenamiento de ayer en el campo anexo a La Rosaleda, realiza un esprint ante Djurdjevic, Geraldes y Rubén Biempica. / GERMÁN POZO
Cofie, en el entrenamiento de ayer en el campo anexo a La Rosaleda, realiza un esprint ante Djurdjevic, Geraldes y Rubén Biempica. / GERMÁN POZO

El Sporting busca su tercer triunfo consecutivo por primera vez este año para quedar a seis del 'play off' | José Alberto mantendrá el grueso del equipo que derrotó al Almería, con la duda de si seguirá Aitor en el extremo izquierdo

JAVIER BARRIO GIJÓN.

En una cita de morro torcido y sensaciones extremas, seguramente callejera por el valor del botín, con la calefacción en Córdoba encendida (se esperan 24 grados al inicio del partido), lanzará el Sporting su tercer triple de la temporada con la esperanza de que la muñeca no le traicione y emboque por fin en el aro. El Arcángel, muy cerca de la bella Mezquita, propone cambiar de historia. Cosechar (si se gana) el nueve de nueve, negado hasta el momento, para llegar lanzado al energético derbi. Hay razones a granel para pensar en que no será coser y cantar, pese al cadavérico aspecto que muestra su oponente. Más bien al contrario. El Córdoba embestirá a la desesperada, agarrado a este partido como a su última oportunidad de supervivencia y enseñando músculo en la historia: la última victoria del Sporting en la tierra de los califas se remonta a algo más de diecisiete años. El garrotazo de clausura en el último curso regular todavía escuece en el vestuario rojiblanco.

Derrumbado antes de viajar a Soria, hace un par de semanas, José Alberto ha logrado resucitar a un equipo que se degeneraba de muy malas formas, grosero en sus errores, con dos victorias consecutivas. Empujado por tres modificaciones sustanciales, principalmente la irrupción de Álex Alegría y los regresos de Cofie y de Molinero al lateral izquierdo, su propuesta ha recuperado competitividad y regularidad. Pero, tiene tanto terreno perdido, que necesita mantener este comportamiento sin desequilibrios hasta el final si quiere brindar un final de emociones. Si hoy gana, el Sporting seguiría arañando puntos en la tabla -el empate del Cádiz le acercaría a seis del 'play off'- y posiblemente adelantando rivales. A nivel estadístico, entraría en el mejor momento de la temporada justo antes de la visita del Oviedo a El Molinón y a falta de doce partidos, incluyendo el extra del Reus.

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De ahí que no racaneara José Alberto en la subida de volumen que dio a la cita, calificada de «vital» por él mismo, a la que acude su Sporting a por todas. Un triunfo subiría considerablemente su cotización y de manera automática convertiría el derbi en un volcán en erupción. El dubitativo movimiento que se vio en las taquillas de El Molinón esta semana reveló que los aficionados tienen la mosca detrás de la oreja hasta ver qué sucede hoy contra el equipo de Miguel de las Cuevas, símbolo para siempre de aquel fogonazo del Sporting en el Bernabéu. La última gran gesta en la máxima categoría. A su lado jugará Álex Menéndez, producto genuino de Mareo, con Neftali en la grada y Alfredo García Amado desde el palco.

José Alberto se mantendrá estable en la pizarra, premiando el duro recorrido que ha emprendido un once que por primera vez el aficionado empieza a recitar de carrerilla. La llegada de Alegría, un futbolista tan decisivo como disciplinado, permite al técnico jugar con dos delanteros. Al mismo tiempo, el discutido Cofie ha servido por el momento para equilibrar ese exceso de energía ofensiva. Tuvo el ghanés, además, un inmejorable compinche en el combate contra el Almería. Protegido por su compañero, Nacho Méndez ofreció un precioso recital. Su siguiente objetivo pasa por tratar de mantenerse estable en su fútbol, algo que, a sus 20 años, todavía le cuesta. El rendimiento de esta sociedad dejará en el banquillo a Cristian Salvador, ojito derecho del míster.

Aitor, Traver e Ivi López

Si hay algo que se presenta a la revisión será el extremo izquierdo. Con Carmona innegociable para el técnico en la otra banda, Aitor García protagonizó una semana de altibajos, con trabajo de descarga. Por lo demás, no atraviesa un momento de finura el onubense, con curro defensivo y siempre agitador por su zona, pero falto de tacto en la definición. Traver e Ivi López, que ensayaron buena parte de la semana por la banda izquierda, podrían relevarle. Lo más lógico, en cualquier caso, es que José Alberto estire un poco más su confianza en el onubense, partícipe de este pequeño remonte y siempre generoso en su esfuerzo.

Combatiendo al Sporting en el Arcángel estará el Córdoba, entrenado por Rafa Navarro, exfutbolista del Sporting casi por milímetros, desesperado apagafuegos de una situación límite. Su equipo tiene la salvación a nueve puntos y solo ha ganado cuatro partidos en todo el año, con una cuenta de goles recibidos que marca tendencia en toda la categoría, incluso como local. No corren buenos tiempos en el Arcángel, que ya se libró por los pelos de un descenso a Segunda B el año pasado después de noquear con justicia al Sporting, entonces de Baraja, desafortunado invitado a la fiesta final del equipo califal. El guión de la trama anunciaba lo que estaba por llegar en el 'play off'.

Hoy la literatura del partido se escribe con una brutal necesidad por los dos bandos, no solo el de los locales. Para el Sporting puede ser el aumento de la esperanza de que en el final de la temporada hay algo más que un trámite a superar con el mayor decoro posible. Pero para ello está forzado a ganar, sin opción a pegar el enésimo gatillazo de la temporada. A partir de ahí, el derbi se reescribirá con letras mayúsculas. El reencuentro con el Oviedo tendrá otro color y otra sensación, con El Molinón febril. Antes, no obstante, hay que empezar a cambiar la historia de esta temporada. Antes, tiene que entrar el triple.