Trasladan a Javier Ledo a la cárcel de Mansilla de las Mulas por motivos de seguridad

Trasladan a Javier Ledo a la cárcel de Mansilla de las Mulas por motivos de seguridad
Javier Ledo, durante el juicio en Gijón en marzo por quebrantar una orden de alejamiento. / DANIEL MORA

La madre de Paz Fernández pide una «condena ejemplar» para el acusado de la muerte de su hija

O. SUÁREZ / P. SUÁREZ GIJÓN.

Javier Ledo Ovide, acusado del crimen de la gijonesa Paz Fernández Borrego, ha sido trasladado a la prisión de Mansilla de las Mulas, en León. La decisión tomada desde Instituciones Penitenciarias se atiene a razones de seguridad y a su condición de preso mediático, que lleva aparejadas medidas extraordinarias en el protocolo de protección del preso.

Se trata de un caso similar al ocurrido recientemente con Félix Vidal Anido, conocido como el 'violador del estilete', derivado a otro penal desde la cárcel asturiana por los mismos motivos.

El presunto autor de la muerte violenta de Paz Fernández, de 43 años, en Navia ingresó en el centro penitenciario de Asturias el pasado 12 de marzo, tres días después de ser detenido por la Guardia Civil. La titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Luarca le atribuye «un delito de homicidio o en su caso asesinato con el agravante de género, que irá desarrollándose según avance la instrucción», tal y como señalaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA). Cumplirá la prisión provisional en la cárcel leonesa a la espera de la celebración del juicio por el crimen perpetrado, presuntamente, en una casa que sus padres tienen en el centro de Navia.

La desaparición de Paz Fernández Borrego fue denunciada por su familia el 14 de febrero. El propio Javier Ledo llegó a difundir la imagen de la mujer a través de sus redes sociales pidiendo colaboración ciudadana para su localización. El cadáver fue hallado tres semanas después en el embalse de Arbón. Tras su detención por parte de la Benemérita, el acusado confesó primero el crimen si bien posteriormente, en su declaración ante la jueza, aseguró que Paz murió tras caer por las escaleras de su casa y decidió ocultar el cadáver porque tenía pendiente un juicio con su expareja por malos tratos. Este juicio por quebrantamiento de la orden de alejamiento se celebró en Gijón el 21 de marzo y durante el mismo Javier Ledo aceptó una condena de nueve meses de prisión.

Además, tiene abierta otra investigación judicial por malos tratos hacia la misma mujer, la madre de su hijo, de corta edad. En 2007 fue también condenado por violencia de género a su entonces esposa.

«Condena ejemplar»

La madre de Paz, Carmen Borrego, por su parte, ha enviado a los medios una carta en la que agradece, en nombre de la familia, el apoyo por parte de la sociedad que dice haber sentido durante los días en los que su hija estuvo desaparecida, así como la «emotiva y multitudinaria» despedida que se le dio una vez se encontró su cadáver y se confirmaban los peores presagios.

Tampoco se olvida la madre de la fallecida de trasladar su gratitud y valorar la labor desempeñada por el equipo de la Guardia Civil de Luarca, decisivo en la resolución del caso, al igual que el apoyo que recibieron las hermanas de Paz por parte de sus compañeros de trabajo.

Carmen Borrego, quien afirma sentir una profunda impotencia por lo sucedido, confía en que el castigo que reciba Javier Ledo por el asesinato de su hija sea una «condena ejemplar». «Que el peso de la ley recaiga sobre él», reclamó.

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