El desalojo de El Árbol en Llaranes se retrasa hasta dentro de año y medio

Concentración celebrada el martes de la semana pasada. /  MARIETA
Concentración celebrada el martes de la semana pasada. / MARIETA

Dia podrá seguir en el antiguo economato, aunque pagando un alquiler más elevado que el actual, que ascenderá a 7.000 euros al mes

C. DEL RÍO AVILÉS.

El 13 de marzo, la fecha fijada por el Juzgado de Primera Instancia Número 5 de Avilés para hacer efectivo el desalojo del antiguo economato de Llaranes, se queda en papel mojado. Al menos, de momento. El juez ha decretado la suspensión de la ejecución provisional de la sentencia y permite a Dia, propietaria del supermercado El Árbol, continuar en el antiguo economato consignando 7.000 euros mensuales en concepto de alquiler, 1.500 más que en la actualidad, mientras se resuelve el recurso de casación presentado por Dia en el Tribunal Supremo o entre dieciocho y veinticuatro meses. El juez adopta esta decisión atendiendo a la viabilidad del negocio y al interés de los trabajadores.

El tiempo ganado representa tanto un respiro como un aumento de la incertidumbre para una plantilla que ya ha convocado una manifestación el próximo viernes. Tras tener noticia de la resolución judicial, los trabajadores solo pudieron celebrar las posibilidades de que haya una nueva negociación por el alquiler del inmueble que en su día perteneció a Ensidesa y actualmente gestionar Cofivacasa, entidad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

El Árbol continúa explotando el único supermercado de Llaranes desde que a principios de julio de 2017 el Juzgado de Primera Instancia Número 6 de Avilés desestimó su pretensión de continuar como arrendatario del inmueble. Desde que en febrero de 2016 expirase el contrato del alquiler, la cadena había consignado la renta en el juzgado ante la negativa a su ingreso de Cofivacasa.

Los trabajadores del supermercado, en alerta desde mucho tiempo antes, comenzaron entonces a organizarse y a manifestar su preocupación por su futuro laboral. Recordaron que son una treintena de empleados abocados al paro. Aseguran que apenas hay posibilidades reales de recolocación en otras tiendas del grupo, y que desplazarse a según qué establecimientos no es rentable con sus bajos salarios.

Firmas y apoyo

Además de las concentraciones, los trabajadores han recogido más de 7.000 firmas en las que piden a la SEPI que medie en la negociación del alquiler e incluya como cláusula la subrogación de la plantilla en los futuros contratos de alquiler.

En la última de sus concentraciones públicas, además del apoyo de sus vecinos, contaron con el respaldo de la Corporación municipal y de los principales sindicatos. El PSOE mostró su intención de «implicarse» en el conflicto; el PP, realizó un «llamamiento al diálogo» y pidió una «solución que pase por garantizar el empleo, algo en lo que deben trabajar administraciones, los sindicatos y los empresarios».

Somos se comprometió a seguir al lado tanto de la plantilla como del barrio, e Izquierda Unida y Ganemos recalcaron que «en todos los sectores se está hablando de subrogación si se continúa con la misma actividad».

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