Llegan a Oviedo las obras de la colección Arango donadas al Museo de Bellas Artes

El reverso del cuadro 'San Cristobal', de Canogar, ya en Oviedo, en una imagen compartida por el museo. Arriba, la pintura./
El reverso del cuadro 'San Cristobal', de Canogar, ya en Oviedo, en una imagen compartida por el museo. Arriba, la pintura.

La esperada exposición se inaugurará el 25 de enero con las 33 piezas de la colección del filántropo asturmexicano

M. ROJO / M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Ya están en Oviedo las 33 obras de arte que forman parte de la donación realizada al Museo de Bellas Artes de Asturias por el filántropo asturmexicano Plácido Arango. Si bien la exposición no abrirá sus puertas hasta el próximo 25 de enero, el traslado de óleos, tablas y esculturas ya se ha llevado a cabo desde las provincias de Madrid y Cáceres, donde el empresario guarda celosamente sus tesoros artísticos.

Es este un paso más para ver por fin el generoso legado del mecenas asturiano, cuya exposición estaba prevista para este mismo año, pero que tuvo que retrasarse precisamente como consecuencia del proceso de licitación del traslado y los seguros que lleva aparejados y cuyo coste se acerca a los 40.000 euros. El patio del Palacio de Velarde y las dos salas de exposiciones y alguna sala del edificio de la ampliación serán los espacios donde se ubiquen las obras de arte, de un valor incalculable, puesto que muchas de ellas son de autores que están fuera del mercado.

Arango hizo pública su donación en enero y a lo largo de este año la hizo crecer. Comenzaba 2017 anunciado 29 obras maestras de entre los siglos XV y XX pertenecientes a 28 artistas, entre los que destacan nombres como Luis de Morales, Francisco de Zurbarán, Claudio Coello, Genaro Pérez Villaamil, Ignacio Zuloaga, Esteban Vicente, Juan Muñoz y Cristina Iglesias, entre otros, cuidadosamente seleccionados con el objetivo de completar la colección de la pinacoteca asturiana. Más tarde se añadieron tres tablas de un autor inédito en el museo ovetense, Juan de la Abadía, documentado en Huesca entre 1469 y 1498. Y por último se unió una 'Inmaculada Concepción' de José Antolínez (Madrid, 1635-1675), destacado pintor de la escuela barroca madrileña.

Además de las obras de arte, Arango donó al museo una parte importante de su biblioteca, con publicaciones seleccionadas para reforzar los fondos propios del equipamiento. Son 350 volúmenes, en su mayoría obras de bibliografía histórico-artística moderna y contemporánea.

La donación de las obras la hace Arango manteniendo el usufructo vitalicio, lo que significa que una vez concluya la exposición en verano, en principio deberían regresar a sus lugares de origen, aunque quizá no suceda en todos los casos. Así al menos se estipula en el contrato de traslado suscrito por el Gobierno asturiano.

El generoso regalo al pueblo asturiano, que Arango realizó en memoria de sus padres, Jerónimo y María Luisa, no es el primero. Ya antes había donado al Bellas Artes un Darío de Regoyos. Y en 2015 donó 25 obras al Museo del Prado. También a la pinacoteca madrileña regaló una primera edición de 'Los caprichos' de Goya.

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