Asturias tiene la mayor tasa de España en paro de larga duración

Asturias tiene la mayor tasa de España en paro de larga duraciónGráfico

Casi uno de cada dos parados en el Principado lleva más de dos años sin trabajo y menos de uno de cada diez empleados sigue formándose

OCTAVIO VILLA GIJÓN.

Dicen los gurús del mercado laboral que los trabajadores del siglo XXI tienen que tener iniciativa, ganas de seguir formándose de forma continua, estar dispuestos a un cambio de sector laboral en cualquier momento y especializarse en actividades de alta cualificación. Y similares recomendaciones se hacen a los emprendedores, a los que se insta constantemente a dedicar buena parte de su inversión a la investigación, el desarrollo y la innovación.

Con arreglo a estas recomendaciones, Asturias presenta datos poco halagüeños con vistas al futuro. Según el informe de Adecco sobre oportunidades y satisfacción en el empleo correspondiente al segundo trimestre de 2017, Asturias presenta la mayor tasa de desempleo de larga duración (24 o más meses en el paro), con casi la mitad de sus parados en dicha situación, con un 46,3%, más de cinco puntos por encima de la media nacional. Que los desempleados asturianos no encuentren ocupación retribuida no solo se puede achacar a una escasa flexibilidad en la búsqueda de trabajo, pero hay datos que apuntan algunas tendencias.

Así, los trabajadores asturianos se encuentran en el furgón de cola cuando se analiza cuántos de ellos siguen formándose cuando están contratados. Solo 9 de cada 100 compaginan su labor profesional con la formación reglada que les permita diversificar sus opciones si quieren cambiar de ocupación o si se ven obligado a ello. Son casi dos personas menos que la media nacional (10,7 de cada 100) y se queda muy lejos de comunidades como el País Vasco (14,2) o Aragón, Navarra, La Rioja, Madrid y Valencia, en las que casi 13 de cada 100 trabajadores optan por la formación continua.

Esto tiene una influencia directa en el porcentaje de empleos cualificados (directivos, técnicos y profesionales) que presenta cada comunidad autónoma. La cualificación profesional no es una garantía absoluta de permanencia en el empleo, pero durante la fase más dura de la crisis, en España desaparecieron 3,6 millones de puestos de trabajo, de los que tres millones eran empleos 'no cualificados', mientras que solo 0,6 millones eran 'cualificados'. Es decir. el 83% de los empleos que la crisis se llevó por delante los ocupaban personas de baja cualificación profesional. Pues bien, mientras el 46,6% de los empleos actuales en Madrid son cualificados y la media nacional se sitúa en el 32,6%, Asturias sigue racaneando en la formación y presenta una tasa de empleos cualificados del 30,9%. También está a la cola en teletrabajo, ya que apenas 5,6 de cada 100 empleados asturianos trabajan desde sus hogares, a 0,7 puntos de la media nacional y muy por debajo de los 9,2 de Aragón o los 8,1 de Valencia.

Un lustro a la cola

Tal vez algo tenga que ver con la falta de interés en formarse la relativamente escasa pujanza del empresariado regional. Mientras en España hay 28,1 empresas por cada 1.000 habitantes, con más de 30 en Galicia, Cataluña, La Rioja, Aragón y Baleares, en Asturias se da la circunstancia de que no sólo presenta la tasa más baja (26,9 empresas por cada 1.000 habitantes), sino que el Principado lleva siendo la comunidad autónoma con el parque empresarial más reducido los últimos cinco años. Y no solo eso. No es que Asturias tenga empresas particularmente grandes que creen tanto empleo que compense su escaso número. Al contrario, con una media de 14,2 empleos por cada empresa, las firmas de Asturias presentan una dimensión inferior a la media y lejos de los 15,9 trabajadores por cada empresa que presenta Navarra.

Ello se compadece bien con el reiterado farolillo rojo que Asturias exhibe en el nivel de actividad, en la filiación a la Seguridad Social y con su liderazgo en porcentaje de jubilados, como corresponde a la región más envejecida de España y con pocos visos de solventar este grave problema, toda vez que su pirámide de población está completamente invertida. Si acaso, el bajo nivel de población activa deja el pobre consuelo de que con un 14,7% de tasa de desempleo, está casi cuatro puntos por debajo de una media española (el 18,4% muy lastrada por el 27,2% que exhiben Andalucía y Extremadura).

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