«Es normal apoyarse, todo el mundo lo hace para sacar fotos. Lo que no es normal es que la madera esté podrida y la valla se caiga»

Cicloturistas circulando por la Senda del Oso esta misma semana, en las cercanías de los lugares donde ocurriendo los accidentes. /Hugo Álvarez
Cicloturistas circulando por la Senda del Oso esta misma semana, en las cercanías de los lugares donde ocurriendo los accidentes. / Hugo Álvarez

El senderista herido iba con su hijo de 15 años, que logró agarrarse a una rama para no caer al vacío

EUGENIA GARCÍA OVIEDO.

«No sabemos si es cosa de los ayuntamientos, del Principado o de quién, pero no se puede consentir». Josefina, esposa del senderista herido el pasado martes, tiene claro que el accidente que sufrieron su marido y su hijo no fue «una negligencia» suya, sino que se debió a la falta de mantenimiento de la senda. Y por ello la familia ha puesto el asunto en manos de sus abogados, que harán una pericial del suceso para esclarecer lo ocurrido y exigir responsabilidades.

Con lágrimas en los ojos al recordar lo sucedido, acompañada por amigos y familiares en la sala de espera de la UCI donde aún se encuentra ingresado su marido y entre llamadas de apoyo, insistió en aclarar que no se sentó en la valla. Él y mi hijo simplemente se apoyaron en ella y en un momento dado, la barandilla cedió y ambos cayeron». El menor, de 15 años, logró agarrarse a una rama, pero Joel se precipitó al río.

«Es normal apoyarse, todo el mundo lo hace para sacar fotos. Lo que no es normal es que la madera esté podrida y la valla se caiga», opinó. Rechazó también que su marido fuera un turista. «Llevamos cuatro años viviendo en Oviedo y conocíamos la senda perfectamente». El herido, que se encuentra estable y podría ser trasladado a la planta de hospitalización hoy mismo, es además un «experimentado» guía de actividades de tiempo libre, por lo que según su abogado «conocía los riesgos a los que se exponía».

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Joel es autónomo, por lo que más allá de las secuelas físicas, el accidente tendrá importantes consecuencias en la economía familiar. «No puede trabajar ni podrá hacerlo durante un tiempo», lamentaba su mujer, que aseguraba sentirse «impotente» por lo sucedido. La preocupación se extiende también a su hijo pequeño, que aún se está reponiendo del «shock» que le produjo el incidente. «Se llevó un buen susto».

El letrado familiar, Carlos Rodríguez Méndez, indicaba ayer que «aunque ahora mismo lo importante es que Joel se recupere lo antes posible de sus lesiones, que son bastante graves», se están estudiando todas las opciones jurídicas contra la administración. El despacho ovetense RM Abogados y Asesores encargará una pericial del accidente y no descarta presentar una demanda contra la Mancomunidad de los Valles del Oso o el ayuntamiento competente. «Barajamos todas las vías, tanto civiles como penales», reconoció Rodríguez Méndez. Cuando el herido se recupere de sus lesiones, ofrecerá una rueda de prensa para dar su versión de lo sucedido.

En cualquier caso, no serían los primeros accidentados en presentar una demanda por el mal estado de conservación de la Senda del Oso. Ya en julio de 2006 el Tribunal Superior de Justicia condenó a la Mancomunidad a indemnizar a una caminante con 4.978,32 euros por un accidente sufrido al introducirse en un agujero en la senda. Otra condena, esta de noviembre, obliga a pagar a dos senderistas una cuantía total de 118.544,65 euros en concepto de responsabilidad patrimonial.