El crimen del concejal de Llanes Javier Ardines | La 'Bramadoria' volverá a navegar

La 'Bramadoria' volverá a navegar
La embarcación de Javier Ardines, la 'Bramadoria', lleva seis meses amarrada en el puerto deportivo de Llanes. / NEL ACEBAL

Adrián Carrera llevaba varios años trabajando con el edil asesinado y ahora seguirá con su legado tras obtener el título de patrón de barco

L. RAMOS

En apenas unos minutos, el puerto llanisco pasa de la calma chicha de la espera a la frenética actividad de descarga de cajas y cajas repletas de pescados de todos los colores y tamaños. La rutina de los veteranos de la mar es siempre la misma. Se levantan pronto, generalmente cuando aún no ha amanecido, y regresan pasadas las tres de la tarde, convirtiendo el muelle en un auténtico hervidero de actividad que culmina con la subasta de las capturas diarias. Esa misma rutina era la que seguía Javier Ardines, quien pese a su cargo de concejal en el Ayuntamiento de Llanes nunca quiso dejar de lado su profesión. Y esa misma rutina era la que iba a seguir aquel 16 de agosto, hasta que dos hombres, contratados presuntamente por su primo político, le tendieron una emboscada y acabaron con su vida.

Ahora, poco más de seis meses después de aquella confusa mañana en la que las noticias iban llegando con cuentagotas a los teléfonos y las radios de los compañeros que faenaban en alta mar y apenas podían dar crédito a la pérdida de Ardines, su embarcación, la 'Bramadoria', está cada vez más cerca de volver a navegar. Será el joven Adrián Carrera, quien durante varios años trabajó y aprendió con el concejal los secretos de la mar, quien continúe con su legado. Según indicaban ayer en la rula llanisca sus compañeros de faena, la familia del edil asesinado ofreció al chico, vecino de Nueva de Llanes, la posibilidad de utilizar la nave, que lleva más de seis meses atracada en el puerto deportivo de la villa, como si aguardase el regreso de su dueño.

Más información

«Durante estos meses, Adrián se ha esmerado en sacarse los títulos de patrón de barco, de radio y de todo lo que hace falta para hacerse cargo del barco y probablemente comience a faenar en tan solo unas semanas, en la próxima campaña de xarda», explicó el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santa Ana, Ángel Batalla. Tras el duro golpe que supuso perder a su mentor, a quien aquella fatídica mañana de San Roque esperó durante largo rato en vano, el joven trata ahora de reponerse y de seguir ganándose la vida aprovechando las enseñanzas de Ardines.

Mientras aguardan la incorporación de un nuevo pescador, el resto de profesionales de la mar se muestran satisfechos con las detenciones de los presuntos autores del crimen. «Dentro de la pena que aún sentimos, es una buena noticia, pues necesitábamos saber de una vez qué fue lo que pasó y quién se supone que lo hizo», manifestaba el veterano pescador Vicente de la Torre. En términos similares se expresaba Batalla, quien además se mostró muy crítico con el «uso político» que, a su juicio, hicieron algunas personas del trágico suceso. «Es una falta de respeto a los llaniscos, pero sobre todo a Ardines», aseveró.

También en la Casa del Mar, donde los pescadores llaniscos se juntan tras sus largas jornadas laborales, se respiraba ayer mejor. «Este es un pueblo tranquilo, jamás vimos algo así, y saber que han cogido a los presuntos culpables aporta tranquilidad, además de cumplir con el deseo de todos, que era hacer justicia», señaló Fernando Suárez, ya retirado.