Hunosa quiere reducir los vertidos a Pumardongo vendiendo los áridos

Un camión vierte cenizas en Pumardongo. / JESÚS MANUEL PARDO
Un camión vierte cenizas en Pumardongo. / JESÚS MANUEL PARDO

La hullera pública plantea que sean utilizados para la construcción de carreteras y así eliminar la acumulación en la escombrera mierense

A. FUENTE MIERES.

Hunosa quiere reducir los vertidos de cenizas procedentes de la térmica de La Pereda en la escombrera de Pumardongo, en Mieres. ¿De qué manera? Hay varias soluciones planteadas. La principal es que la hullera pública quiere comercializar las cenizas que quema su central para que puedan ser utilizas para otros fines, como la fabricación de material para el asfaltado de carreteras. Con esta solución se quiere reducir al máximo, y hasta eliminar, el transporte de residuos a esta zona norte del concejo.

La cuestión que se plantea también es qué sucederá con todo el material que ya se encuentra acumulado. La solución inmediata a los problemas de nubes de polvo -que se generan por el viento y que afectan a los vecinos- es echar agua en la superficie aumentando el número de cubas para esta labor; también se estudia aplicar una solución en el terreno que 'pegaría' el polvo y evitaría que este se suspenda en el aire.

La superficie donde acaban estos áridos se encuentra muy cerca del pueblo de El Padrún. Se trata de una de las pocas escombreras que todavía mantiene la hullera. Es aquí, junto a la escombrera de Matona, en Langreo, a donde se trasladan los estériles procedentes del lavadero de Batán y de la térmica mierense. Se estima que a lo largo de un año se pueden transportar un total de 390.000 toneladas de residuos. En el periodo que va de 1997 a 2017 se han generado más de cinco millones de toneladas de residuos vertidos a la escombrera de Pumardongo. Los vecinos llevan tiempo reclamando medidas para paliar las nubes que se generan en esta zona.