«Nos queda la esperanza de que Dévora esté en una de las cuevas y esto acabe pronto»

Borja Ovies y su madre, Nuria Fernández, regresaron hoy a Salinas para seguir de cerca el operativo. / Omar Antuña

«Borja está en shock, no quería venir», relata Nuria Fernández, madre de la pareja de la joven desaparecida en Castrillón

Sheyla González
SHEYLA GONZÁLEZ

Borja Ovies y su madre, Nuria Fernández, regresaron esta mañana a Salinas para seguir de cerca el operativo de búsqueda de Dévora Salas. Aunque el dispositivo de momento no está dando frutos ellos mantienen las esperanzas de que la joven se encuentre atrapada en una de las cuevas bajo los acantilados de Arnao. «Nos queda la esperanza de que esté allí y que esto acabe pronto pero también nos han explicado que puede que tarde días en aparecer, si lo hace», decía Nuria Fernández.

Hoy los GEAS no han podido actuar y se espera que puedan hacerlo mañana. «La mar está muy mala y ellos no pueden hacer descensos. Todos sabemos como es la mar y lo traicionera que puede ser», recalcaba la madre de Ovies, que hoy se encontraba visiblemente afectado. Su madre explicaba que «se encuentra en shock, no quería venir hoy porque está hundido pero tenemos que tirar para adelante». El servicio de Emergencias del Principado le ha ofrecido atención de su equipo psicosocial pero «no quiere hablar con los psicólogos, se cierra en banda», comentaba la madre.

Ambos charlaron con el jefe de zona y coordinador del dispositivo para conocer la última hora y después se mantuvieron unos minutos junto a La Peñona, en Salinas, para ver las tareas de los medios de búsqueda marítimos antes de volver a casa.

La búsqueda se amplía hasta El Musel

El tercer día de búsqueda de Dévora Salas, la joven de Luanco que cayó al mar en la madrugada del lunes cuando estaba pescando en Castrillón junto a su pareja, Borja Ovies, ha finalizado sin éxito. El dispositivo de rastreo, que continúa por tierra, mar y aire, se amplió este miércoles desde la zona de Arnao hasta El Musel. De hecho, según explicó el jefe de zona y coordinador del dispositivo, Francisco Barreñada, aprovecharon la bajamar de esta tarde (14.45 horas) para que los helicópteros de Bomberos de Asturias y Salvamento «se solapasen» y cubriesen toda la franja litoral desde Gijón hasta Castrillón. El objetivo es que «no quede ninguna duda» sobre el posible hallazgo de indicios que «nos ayude a ubicar la zona en la que se pudiera encontrar».

La búsqueda de Dévora Salas se vio hoy complicada por el mal estado de la mar. Según informó esta mañana el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), «debido a las condiciones del mar y la escasa visibilidad», hoy no participó el GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) de la Guardia Civil, que volverá a rastrear la zona, «previsiblemente», mañana para inspeccionar una zona rocosa en la que existen varias cuevas.

En el dispostivo de este miércoles sí participaron una embarcación de Salvamento Marítimo y la patrullera de la Guardia Civil, además de la lancha de la ERIE Acuática de Cruz Roja. También se contó con la intervención de la moto acuática del personal del salvamento en playas de Castrillón. Desde el aire, rastrearon la costa, por turnos, el helicóptero de Salvamento Marítimo y el de Bomberos de Asturias. En tierra trabajaron, junto al Jefe de Zona, efectivos de Bomberos de los parques de Avilés y Pravia, y agentes de la Policía Local y Guardia Civil.

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