El comité de Alu Iberia acusa al PSOE de «no hacer suficiente por la continuidad de la industria»

Trabajadores en la planta de San Balandrán. / MARIETA
Trabajadores en la planta de San Balandrán. / MARIETA

Los trabajadores de la antigua Alcoa, preocupados por el futuro, piden que se presente el estatuto de las electrointensivas

YOLANDA DE LUISAVILÉS.

La visita de la ministra de Industria, Reyes Maroto, a la fábrica de Alcoa en San Cibrao, en Lugo, lejos de tranquilizar los ánimos lo que ha hecho es encenderlos más. Los que hasta hace poco eran sus compañeros en Avilés, ahora trabajadores de Alu Iberia, mostraban ayer su preocupación porque continúe sin presentarse el estatuto para las industrias electrointensivas. «El Gobierno del PSOE no está dando la espalda, no está haciendo suficiente para garantizar la continuidad de la industria», señaló José Manuel Gómez de la Uz, presidente del comité de empresa de Alu Iberia en Avilés. En su opinión, «si como viene diciendo, un gobierno en funciones no puede aprobar este estatuto, lo mínimo que tiene que hacer es por lo menos presentarlo, que conozcamos su contenido, porque eso serviría para despejar dudas y hacer planes de futuro».

Para los trabajadores de la antigua Alcoa en Avilés esos planes pasan porque vuelva a la actividad las cubas de electrolisis para la producción de aluminio primario, apagadas desde el pasado mes de febrero. Y, según mantiene De la Uz, esto no será posible sin que haya una bajada en el precio de la energía al que tiene que hacer frente la empresa.

La ministra de Industria anunció en su visita a la fábrica de Alcoa en Lugo, la única en activo que tiene ahora la multinacional en España, que la próxima semana el Consejo de Ministros aprobará el crédito para abonar la compensación por el dióxido de carbono (CO2) que emiten las empresas al máximo permitido por la Unión Europea. Concretamente estima que serán 180 millones de euros. Para el presidente del comité de empresa de Alu Iberia «esto no es suficiente» y tampoco lo sería que lleguen a buen puerto las negociaciones que también anunció la ministra con la Unión Europea para una prórroga de la subasta eléctrica en las mismas condiciones que la del segundo semestre de este año.

Según explica, las cifras que se manejan es contar con compensaciones que puedan reducir entre 28 y 30 euros el precio del megavatio, algo que el representante de los trabajadores cree que se podría alcanzar si se unen los tres elementos: el estatuto para las industrias electrointensivas, la nueva subasta y las compensaciones por las emisiones de CO2.

El comité de empresa mantendrá una reunión con la nueva dirección antes de fin de mes y en ella esperan conocer los planes de futuro. «Nos explicarán los planes que tienen con el aluminio refundido, pero nosotros sabemos que esto no tiene futuro si no conseguimos que se vuelvan a encender las cubas de electrolisis, y para eso tiene que existir un precio razonable de la energía», lamenta Gómez de la Uz.

Recuerda, además, que existe un plazo para que esto suceda. La venta de Alcoa al fondo suizo Parter garantiza el empleo durante dos años. De ahí que insista en que «los plazos corren y es necesario adoptar medidas urgentes, si no pueden aprobar el estatuto, al menos que lo pongan encima de la mesa para despejar incertidumbres, pero me temo que no lo hacen porque su contenido no va a servir para eso».