La Corporación de Avilés inicia su andadura

Mariví Monteserín./MARIETA
Mariví Monteserín. / MARIETA

La socialista Mariví Monteserín tiene todas las opciones de ser reelegida alcaldesa | Solo repiten ocho concejales del anterior mandato y Tania González y Esther Llamazares también presentarán candidatura

J. F. GALÁNAVILÉS.

La nueva y muy renovada Corporación municipal inicia hoy sábado su andadura. La sesión constitutiva comenzará a las doce del mediodía y salvo sorpresa altamente improbable el final será el mismo que en 2015: la investidura de la socialista Mariví Monteserín como alcaldesa de Avilés. Sería por tanto su segundo mandato consecutivo al frente de un gobierno que ha salido reforzado de las urnas, diez concejales, dos mas que en el anterior mandato y el doble que la segunda fuerza política, Cambia Avilés. Eso sí, seguirá en minoría.

Completan la Corporación Partido Popular y Ciudadanos, cada uno con cuatro concejales, y Vox, que irrumpe con dos. Es la única novedad si no se considera como tal a Cambia Avilés, la confluencia entre Podemos e Izquierda Unida, que ha perdido tres representantes en relación a la suma de los obtenidos hace cuatro años, cuando cada uno se presentó por su cuenta.

Son cinco grupos municipales, uno menos que en el anterior mandato, si bien tras las implosiones en Ciudadanos y en el PP se acabarían sumando a ellos cuatro concejales no adscritos, con el matiz de que uno nunca ocupó su asiento por voluntad propia. Tal reducción podría facilitar que los plenos sean un poco más ágiles.

Caras nuevas habrá muchas, nada menos que diecisiete. Solo repiten ocho concejales, cinco del PSOE, dos de Cambia Avilés (uno de Podemos y otro de Izquierda Unida) y uno de Ciudadanos, junto al PSOE la única fuerza política que ha ganado peso, duplicándolo, tras el paso por las urnas.

Monteserín no será la única candidata a la alcaldía. Tendrá dos rivales, también mujeres, como por primera vez en la historia lo son todos los cabeza de lista de los partidos que han conseguido hacerse un hueco en el Consistorio.

Se trata de Tania González (Cambia Avilés) y Esther Llamazares (PP). Ninguna de las dos tiene la menor opción real de salir adelante. La única manera de derrocar a la lista más votada es sumar mayoría absoluta, en el caso de Avilés trece votos. Y los números son los que son. De hecho, es más que probable que tanto una como otra consigan únicamente los votos de los suyos. De ahí que Monteserín lo tenga todo en su mano. No se vislumbran pactos estables, así que una vez constituida la Corporación el grupo municipal socialista se verá abocado a buscar acuerdos puntuales para sacar adelante sus propuestas.

Mesa de edad

La sesión constitutiva estará presidida por Javier Vidal (Ciudadanos) y Raquel Ruiz (PSOE), integrantes de la mesa de edad como concejales de mayor y menor edad, respectivamente. A partir de ahí los veinticinco que conforman la Corporación jurarán o prometerán sus cargos, y cabe esperar que al menos alguno se decante por fórmulas no del todo convencionales.

Los siguientes pasos son formalizar las candidaturas y decidir si se vota por llamamiento, mano alzada, o siempre que alguien lo solicite en urna, voto secreto. Luego solo queda votar, y únicamente hay dos opciones, a favor o abstención. El voto en contra no se contempla, y no hay segunda vuelta. Lo dicho, gana el candidato de la lista más votada o aquel que consiga mayoría absoluta. De hecho en 2015 David Salcines, candidato de Somos Avilés, consiguió nueve apoyos, uno más que Monteserín.

Una vez conocido el resultado se procederá a entregar el simbólico bastón (o vara) de mando al alcalde, que se dirigirá por primera vez a la nueva Corporación. Después tomarán la palabra los portavoces del resto de grupos. En 2015 Monteserín realizó un llamamiento a «desterrar los prejuicios preconcebidos, trabajar con honestidad, asumir el reto colectivo de combatir las dificultades que afronta la ciudadanía y mirar al futuro con altura de miras».

También incidió en que los grandes proyectos «dependerán de los votos de la oposición», situación que se repetirá en el nuevo mandato.