«Tengo la suerte de ser el peor músico de Warcry»

Victor García./
Victor García.

Víctor García prepara junto a su grupo Warcry un «concierto a lo grande» para el sábado en Gijón

José Luis González
JOSÉ LUIS GONZÁLEZGijón

Nació en Australia, pero eso en su vida no es más que una anécdota. A los dos años ya vivía cerca de Lugones y a los 17 intentaba sacarle sonidos a su primera guitarra. Desde entonces, una carrera en la que pasó por Avalanch y un empeño constante: convertir a Warcry, su grupo de heavy, en un referente. El sábado (23 horas, escenario de Poniente) tendrán su primera oportunidad de demostrar a Gijón la potencia de su directo.

–El contexto de sus inicios poco tiene que ver con el actual. ¿Cómo lo recuerda?

–En 1992 pusimos el nombre a la banda, pero en 2002 nace el Warcry moderno,lo otro fueron cosas de muy chiquillo. Era una época en la que nos buscábamos la vida.Por resumir cómo era diría que sin internet. Ahora lo encuentras todo ahí, pero cuando compré mi primera guitarra un amigo me enseñó cuatro acordes de Mark Knopfler, nada más cercano del heavy.

–Lo que sí había eran más locales para foguearse.

–Siue habiendo, el underground sigue estando ahí. Asturias tiene la suerte de que, aunque no somos muchos, sí que hay mucho interés artístico.

–¿Fue buena la etapa de Avalanch?

–La primera etapa fue muy bien. Avalanch ya tenía un nombre en 1994. Luego salí, volví a hacer Warcry, con la cabezonería mía con el nombre. Luego entro otra vez como cantante, que es cuando da el grupo da el salto, con esos discos que han quedado para la historia. Aprendí muchísimo y eso me ha servido para utilizarlo después.

–¿Por qué dejó la guitarra para pasarse a la voz?

–Soy un guitarra rítmico muy normal y, a nivel de composición, me pedía una interpretación cada vez más complicada y también la voz exigía más. Tocar la guitarra complicada a la vez que se canta era más difícil. Tuve la suerte de tener muy buenos guitarristas.

–La guitarra, sobre el escenario tapa. ¿Se sintió desnudo?

–Me gusta figurar, a mí me pones unas maracas detrás de la batería y ahí llamo la atención. Es muy satisfactorio, tienes contacto directo con el público, eres el encargado de representar a la banda... Se resume en eso, en pasarlo bien, disfrutar. La banda tiene que estar muy bien compensada: si tienes un buen guitarrista y el resto no vale, no hay futuro.Tengo la suerte, dentro de Warcry, de ser el peor de todos como músico.

–La voz en el heavy exige mucho. ¿Cómo se preparó?

–Tomé clases, pero muy tarde. Hay unos años para hacer las cosas y yointenté rectificar en la época de Avalanch con 29, 30 años.Intentaba cambiar mi forma de cantar para conseguir mejoras que logra un cantante con una voz educada. Daba tres clases por semana y el fin de semana me iba a tocar con Avalanch, que tampoco es que tenga un tono bajo, era un quiero y no puedo.

–¿Hay recambio en el heavy?

–Es sorprendente porque nunca nos paramos a pensar en los años que pasaron desde el primer grupo heavy. Muchos padres inculcan a sus hijos la idea de esta música, aunqueal final son los niños los que deciden si les gusta en este mundo gobernado por el reguetón. La gente con más años no se pone en primera fila, pero nosotros seguimos teniendo gente delante del escenario. Hay renovación.

–Ustedes son profetas en la cuna del reguetón.

–Tenemos la suerte de visitar muchos páises, pero solemos tocar en capitales, con lo que el promedio sigue siendo inferior al resto de estilos. La música latina es allí como aquí el toque andaluz. Siempre hay un reducto de gente que escucha heavy y nuestra gran ventaja es cantar en español.

–Llegan a Gijón acompañados de la Polifónica y del Coro Joven de Gijón. ¿Cómo será ese concierto?

–Tenemos la suerte de que nuestro teclista, Santi Novoa, es el director y es el que nos conecta un poco con lo clásico. Siempre nos ha gustado el tema de la instrumenstación, hacerlo todo muy 'wagneriano', muy épico. Le da otro color. Somos conscientes de que cada concierto en Asturias tiene que ser a lo grande.

–¿Pesa la veteranía ante una descarga como la que preparan para el sábado?

–Qué va. Lo que hay es mucha ilusión, porque en Gijón no hemos tocado nunca, porque el sitio es inmejorable para nosotros y siempre en casa es un extra. Cuando un grupo pierde la ilusión del directo es el momento de colgar las botas.

 

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