Variaciones subatómicas en distancias planetarias

Einstein jamás creyó que el ser humano pudiera detectar las ondas gravitacionales, suele recordar Alicia Sintes. Sin embargo, la tecnología del siglo XXI ha creado máquinas, como los laboratorios LIGO y Virgo, cuya precisión no deja de sorprendernos. Las ondas gravitacionales hacen que la distancia entre dos puntos varíe y eso es lo que buscan los cazadores de estas perturbaciones. ¿Cuánto varía la distancia a consecuencia de esas pequeñas ondas en el espacio-tiempo? «Un colapso de un sistema de dos estrellas cercano produce fluctuaciones como mucho de uno entre 10 a la 22 (un uno dividido entre un uno seguido de 22 ceros). Eso quiere decir que, si la distancia del Sol a Saturno es de 888 millones de kilómetros y me viene una onda de las gordas, la fluctuación será del tamaño del átomo de hidrógeno. Pero, si lo quiero medir en la Tierra, tengo que ser capaz de medir fluctuaciones por debajo de la milésima parte del protón», explica la física menorquina.

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