Arcelor advierte de que prolongará la parada del horno de Gijón si sigue la crisis del acero

Los dos hornos altos de la planta gijonesa de Arcelor, vistos desde la parroquia de Monteana. /PALOMA UCHA
Los dos hornos altos de la planta gijonesa de Arcelor, vistos desde la parroquia de Monteana. / PALOMA UCHA

Reclama a España que respalde ante la UE la aplicación de medidas para frenar la competencia desleal y evitar así que la producción caiga más

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Arcelor advirtió ayer de que, si la crisis del acero no se atenúa, prolongará algunas de las paradas previstas en los tres hornos altos que detendrán su actividad por reparación a finales de año en Veriña, Gante y Bremen. Así se lo comunicó ayer el responsable de Productos Planos de Arcelor en Europa, Geert van Poelvoorde en la reunión celebrada en Luxemburgo con el comité de empresa europeo. El alto directivo no descartó que alguno de estos hornos puedan prolongar la duración de la parada un mes más. No obstante, Arcelor acortó, hace varias semanas, el periodo de paro en el horno alto 'B' de Gijón de 45 a 35 días, previsto para octubre. Pero, si la crisis del acero se agudiza, la multinacional podría aplicar la medida contraria. Según un portavoz de la compañía, «no hay decisión alguna tomada sobre la parada, ni siquiera que se vaya a alargar». Extremo que confirmaron los representantes sindicales presentes en dicho encuentro, aunque Van Poelvoorde puso esta posibilidad sobre la mesa, sin concretar a cuál o cuáles hornos podría afectar.

Asimismo, el responsable de Planos lamentó la ausencia de respuesta por parte de la Comisión Europea y el escaso respaldo de España y otros países a sus reivindicaciones, al tiempo que se reafirmó en los argumentos expuestos en diciembre, cuando alertó de la crisis de la economía, en general, y de la siderurgia en particular. Una situación que, de no revertir con la aplicación de medidas oportunas, principalmente un arancel ambiental a los productos procedentes de países que no cumplen los acuerdos para reducir las emisiones contaminantes, causará una caída aún mayor de la producción de acero en el viejo continente. El incremento de alrededor de un 20% del coste de las materias primas -sobre todo del mineral de hierro- y la bajada del 9% en el sector del automóvil, unido al menor precio de venta del acero han ahondado el problema, explicó el alto directivo de Arcelor.

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Entre los criterios para reducir la producción en Europa en 3,2 millones de toneladas -700.000 en Asturias, 1,5 millones en Polonia y un millón en Italia-, cálculo y distribución que se mantienen inalterables, apuntó los altos niveles de importación registrados en los países donde se aplicará la tijera, así como los bajos precios de venta en los mercados y los altos costes productivos. «En el caso de Asturias, han pesado los costes de la energía y los marginales y la insuficiencia de cok como motivos de desventaja con respecto a otras plantas europeas», señaló el secretario general de CC OO en Arcelor, José Manuel Castro.

La guerra comercial desatada por Estados Unidos también afecta a las importaciones, dado el elevado aumento de estas desde Turquía, lo que revela la poca eficacia de las medidas 'antidumping' implementadas por Europa, a juicio del responsable europeo de Planos. También lamentó el sobrecoste de 47 euros por cada tonelada de acero producida que supone el comercio de emisiones de CO2.

Sobre las apreciaciones de Arcelor, el secretario general de CC OO en la compañía señaló que «hay informaciones que contradicen la gravedad expresada por la empresa» y, en el caso de Asturias, «la supuesta crisis la crea la propia Arcelor con su decisión de reducir 700.000 toneladas su producción». Y exigió que no utilizara a los trabajadores «como herramienta de chantaje para presionar a las diferentes instancias políticas». Apreciación que compartió su homólogo de UGT, Raúl Cueto: «Lo que nos preocupa mucho ahora es la negociación colectiva; los trabajadores no tienen culpa alguna de los costes que tenga que afrontar la empresa», ya que se encuentran inmersos en conversaciones para firmar el séptimo acuerdo marco de Arcelor.